El truco detrás de la publicidad de bebidas azucaradas que los chicos no pueden resistir
El marketing de gaseosas y jugos apunta a los más chicos con estrategias que van más allá de la tele. ¿Sabés cómo influyen en sus decisiones de consumo?
Argentina lidera el ranking regional de consumo de bebidas azucaradas, con un promedio de entre 110 y 137 litros por persona por año. El 37% de los chicos y adolescentes argentinos consume estas bebidas todos los días, según la 2° Encuesta Nacional de Nutrición y Salud.
Según publicó el periodista Leonardo Coscia en el sitio EconomiaSustentable.com, las campañas ya no se limitan a comerciales televisivos. El fenómeno ahora incluye publicidad digital, presencia masiva en redes sociales, promociones con personajes reconocidos, acciones en eventos deportivos y estrategias diseñadas para generar identificación emocional con determinadas marcas.
¿Cómo evolucionaron las estrategias de marketing dirigidas a menores?
Investigaciones sostienen que esa exposición sostenida influye directamente en las decisiones de consumo de la población infantil y adolescente. Las bebidas azucaradas figuran entre los productos ultraprocesados con mayor presencia en campañas publicitarias dirigidas a menores, con el objetivo de posicionar estos productos en momentos de ocio, entretenimiento, reuniones familiares y actividades recreativas.
Especialistas en comunicación y salud pública sostienen que las estrategias publicitarias dirigidas a menores evolucionaron radicalmente junto con las plataformas digitales. Los cambios en los hábitos de consumo audiovisual obligaron a las marcas a reinventarse.
La promoción de gaseosas y jugos industrializados dejó atrás el modelo de comerciales televisivos tradicionales. Ahora el marketing se infiltra en el ecosistema digital que niños y adolescentes habitan diariamente.
Las nuevas estrategias incluyen influencers, creadores de contenido, videojuegos, redes sociales, plataformas de streaming, aplicaciones móviles, patrocinios deportivos y promociones interactivas.
Un informe de UNICEF sobre marketing digital en América Latina, al que tuvo acceso Economía Sustentable, señala que las empresas utilizan recursos diseñados para captar la atención infantil mediante contenidos personalizados, entretenimiento y participación en redes sociales.
La investigación advierte un dato alarmante: 9 de cada 10 productos promocionados en espacios orientados a menores presentan bajo valor nutricional.
¿Qué dicen los especialistas sobre el impacto en la salud?
Lucía De Nobili, nutricionista infantil del Hospital Interzonal General de Agudos Dr Ramón Carrillo, explicó que “el marketing de bebidas azucaradas dirigido a la infancia es una de las estrategias más efectivas, y preocupantes, de la industria alimentaria”, según indicó EconomiaSustentable.com.
Según De Nobili, estas campañas apuntan “a una etapa en la que el cerebro todavía está construyendo preferencias, donde la repetición y la emoción tienen un peso enorme en lo que después se elige consumir”.
La especialista destacó cifras del IECS que revelan que casi 1.300.000 casos de sobrepeso y obesidad en el país son atribuibles directamente al consumo de estas bebidas. “En la consulta lo veo seguido: chicos que piden gaseosa por nombre de marca, que asocian una bebida a una emoción positiva”, explicó De Nobili.
“El problema no es que las familias ‘no saben’: es un entorno que hace que elegir diferente cueste mucho más de lo que debería”, enfatizó la nutricionista.
¿Cuánta azúcar consumen realmente los chicos a través de estas bebidas?
Según investigaciones citadas por el IECS, una botella de gaseosa regular de 600 mililitros puede contener alrededor de 13 cucharaditas de azúcar. El problema no se limita a las gaseosas tradicionales. Distintos productos comercializados como “jugos”, “aguas saborizadas” o “bebidas frutales” también presentan altos niveles de azúcar agregada.
La Dra. Norma Piazza, médica pediatra especializada en nutrición y miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), explicó que las personas con obesidad desde edades tempranas presentan mayor riesgo cardiovascular y metabólico durante la adultez.
Por su parte, la Dra. Débora Setton, pediatra del Hospital Italiano de Buenos Aires y especialista en nutrición, sostuvo que la obesidad infantil también puede vincularse con consecuencias psicológicas y sociales.
¿Qué medidas se discuten para reducir el consumo y regular la publicidad?
En Argentina, la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable estableció un sistema de sellos de advertencia para productos con exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías. La normativa también contempla restricciones a la publicidad dirigida a niños y la presencia de determinados productos en escuelas.
Especialistas y organismos internacionales sostienen que estas medidas buscan brindar mayor información a consumidores y reducir la exposición infantil a campañas de marketing de productos ultraprocesados.
La OMS, UNICEF y distintas sociedades médicas recomiendan fomentar hábitos saludables desde edades tempranas mediante consumo de agua, alimentación equilibrada, actividad física regular, reducción de productos ultraprocesados y educación alimentaria.