El ultimátum de Halliburton a las pymes petroleras que encendió las alarmas sindicales
Halliburton exige a sus proveedores una reducción del 23% en contratos vigentes y el sindicato petrolero estalla. ¿Qué dijo Rucci?
El sindicalismo petrolero salió al cruce de lo que considera una nueva embestida de las grandes empresas contra las pymes regionales. Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, apuntó contra Halliburton Argentina S.R.L. por exigir una quita de hasta el 23% en los contratos vigentes con sus proveedores.
¿Qué implica el recorte impuesto por Halliburton?
La firma comunicó a sus proveedores que, desde agosto y hasta diciembre, los precios sufrirán una reducción del 23%. La decisión fue tomada de manera unilateral y otorga apenas siete días para que las empresas acepten las nuevas condiciones.
Rucci no dudó en calificar la medida como una catástrofe para el entramado productivo local. "Esto es una calamidad. Las empresas locales son grandes generadoras de trabajo y estas decisiones unilaterales golpean directamente sobre el entramado empresario de la cuenca", enfatizó.
¿Por qué el sindicato se declara en alerta?
El dirigente advirtió que el ajuste no puede trasladarse a los trabajadores y que el gremio está atento a cualquier intento de descargar la presión sobre el empleo. "Esto no puede afectar a un solo compañero. La industria recibió enormes beneficios para invertir y producir. No puede ser que nuevamente pretendan que los más débiles paguen los platos rotos", sostuvo.
Detrás de la exigencia, el sindicato recuerda que Halliburton Company reportó una ganancia neta global de 534 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, y destinó unos 200 millones de dólares a la recompra de sus propias acciones.
¿Qué riesgos corren las pymes regionales?
Para el gremio, las pymes de la cuenca carecen de margen para absorber semejante recorte sin resentir su estructura y los puestos de trabajo. "Cuando se pretende sacar casi una cuarta parte del valor de un contrato que ya está en ejecución, el ajuste termina cayendo sobre el empleo. Y eso no lo vamos a permitir", remarcó Rucci.
Y cerró con un contundente mensaje hacia la multinacional: "Una compañía global que gana más de 500 millones de dólares en un trimestre no puede pretender que una pyme neuquina de treinta empleados sea la que resuelva su problema de competitividad".