Un intendente con licencia recorrió el Chaco y, cuando todos esperaban que se acomodara a la conducción, puso una condición que nadie vio venir. La frase que dejó sobre Capitanich y las internas del PJ chaqueño.
Javier Martínez, intendente con licencia de Margarita Belén y precandidato a la gobernación del Chaco, redobló la apuesta interna del PJ chaqueño y dejó una definición que incomoda a la conducción partidaria. En plena campaña territorial, el jefe comunal exigió que las candidaturas se diriman en las urnas y no en acuerdos de cúpula.
El escenario quedó planteado tras la fijación de la fecha para las internas del Partido Justicialista chaqueño, previstas para el 4 de julio de 2027. Con ese calendario sobre la mesa, Martínez profundizó su estrategia y endureció el tono frente a las estructuras tradicionales del partido.
Su argumento central es que los cambios no pueden quedar en anuncios. “La renovación no se anuncia, se demuestra”, sostuvo el precandidato, que en agosto pasado pidió licencia en el municipio para recorrer la provincia y discutir cara a cara con los vecinos.
Internas sí, dedo no
Martínez reconoció que buscar consenso es una alternativa formalmente válida, pero rechazó las maniobras de cúpula que, según su lectura, terminan bloqueando la participación de las bases. “La interna es necesaria porque legitima; basta de candidatos a dedo”, remarcó.
Para el intendente con licencia, el PJ chaqueño arrastra años sin resolver sus candidaturas en las urnas y necesita oxigenarse. En ese marco cuestionó el uso de eufemismos para imponer postulantes de cara al futuro. “No podemos convocar a internas y después negociar para que no las haya”, sentenció, en un mensaje dirigido a los sectores que impulsan acuerdos de unidad por fuera de la voluntad de los afiliados y de la comunidad.
La relación con Capitanich y la pulseada por la candidatura
El precandidato insistió en que la provincia necesita construir una alternativa de abajo hacia arriba y ratificó que su espacio competirá en las urnas para darle legitimidad y renovación real al peronismo chaqueño.
En ese punto despejó cualquier duda sobre su continuidad en la compulsa: aseguró que respeta al exmandatario, pero aclaró que su candidatura no quedará supeditada a la decisión de ‘Coqui’ Capitanich sobre presentarse o no. La frase que resume su postura es contundente: “Si Capitanich es candidato, yo no me bajo”.
El diagnóstico económico y el reclamo al Estado
Más allá de la interna partidaria, Martínez amplió su mirada sobre la coyuntura chaqueña y apuntó contra el impacto de las políticas económicas vigentes. Habló de un “gran retroceso del Estado” que asfixia a los municipios y golpea el bolsillo de trabajadores, docentes, comerciantes y pequeños productores.
“Hay un denominador común que es la situación económica; hay desesperación y mucha preocupación en la gente”, alertó. Además, señaló que áreas sensibles como la salud y la educación sufren un vaciamiento constante.
Con este posicionamiento, el precandidato busca consolidar un proyecto de impronta territorial y apuesta a que sean la militancia y los ciudadanos quienes definan en libertad el rumbo del peronismo de cara a 2027.