El ultimátum que corre en Balcarce 50: la reforma que Milei quería mostrar como triunfo quedó atada a ocho bancas radicales
Política

El ultimátum que corre en Balcarce 50: la reforma que Milei quería mostrar como triunfo quedó atada a ocho bancas radicales

Santilli tiene la misión de destrabar la reforma que elimina las PASO, pero los gobernadores radicales pusieron una condición que la Rosada no termina de aceptar. Con octubre ya cerrado, en el oficialismo admiten que el margen se agota y que un fracaso podría volverse en contra.

El oficialismo no resigna su pelea por borrar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, pero la llave para aprobar la reforma en el Congreso la tienen los gobernadores de la UCR y esa puerta, por ahora, sigue cerrada. Diego Santilli es el bombero designado para apagar el incendio, aunque el fuego viene de varios frentes a la vez.

La UCR pide garantías electorales antes de dar el sí. En la Casa Rosada escuchan el pedido, pero no se apuran a firmarlo. Y el reloj corre: la Cámara Nacional Electoral (CNE) ya advirtió que cambiar las reglas en el mismo año de los comicios choca contra los estándares internacionales, y en el Gobierno temen que cualquier reforma aprobada fuera de plazo termine en los tribunales.

El mapa de la negociación, provincia por provincia

El jefe de Gabinete mantiene abiertos los canales con dos nombres clave: Juan Pablo Valdés, de Corrientes, y Alfredo Cornejo, de Mendoza. El correntino se muestra dispuesto a suspender las primarias. El mendocino tiene un tablero más complicado: debe resolver su sucesión y, al mismo tiempo, frenar las ambiciones del diputado Luis Petri, un hombre respaldado por Milei.

La tensión se repite en otros distritos donde los radicales intentan acercar posiciones con un oficialismo que todavía no definió cómo jugará en 2027. Jujuy es el ejemplo más nítido: Carlos Sadir pone en juego la gobernación sin garantías de que los libertarios no le salgan a disputar el poder. El diputado de La Libertad Avanza Manuel Quintar, famoso por haberse comprado una Tesla Cybertruck, ya arma su campaña con un helicóptero ploteado de amarillo y la consigna Milei 2027. Sadir no tiene senadores propios, pero cuenta con dos diputados: en una negociación ajustada, cada voto pesa.

Las ocho bancas que el radicalismo no quiere soltar

La discusión, sin embargo, excede los intereses provinciales. Según pudo saber LA NACION, el bloque radical del Senado les transmitió a los gobernadores su preocupación por ocho bancas de las diez que deberán renovarse en 2027: dos por Corrientes, dos por Santa Fe, dos por Mendoza, una por Catamarca y otra por La Pampa.

La UCR busca preservar su peso en la Cámara alta, donde sus votos suelen ser determinantes, para seguir siendo un interlocutor necesario del oficialismo y no quedar relegada en un eventual segundo mandato de Milei. Los libertarios quieren exactamente lo contrario: ampliar su representación propia y depender cada vez menos de sus aliados.

Esa contradicción atraviesa toda la conversación. Los radicales condicionan su apoyo a la reforma a los acuerdos electorales que puedan cerrar con LLA en las provincias. “Sin eso sobre la mesa es muy difícil avanzar”, sintetizó una fuente al tanto de la discusión.

La Rosada no quiere regalarse nada

En Balcarce 50 no están dispuestos a conceder demasiado. Cerca de Karina Milei y de los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem aseguran que la secretaria general de la Presidencia “está para cerrar, pero tampoco para regalarse”. La negociación, por ahora, permanece estancada.

Las diferencias también recorren al propio oficialismo. En el entorno de Santilli se muestran optimistas: sostienen que eliminar las PASO sigue siendo una prioridad del Presidente y confían en reunir los votos. En otros despachos son menos entusiastas y creen que, si no se alcanza un acuerdo en las próximas semanas, la iniciativa perderá sentido.

Terminado octubre, el mes que el Gobierno se había fijado como límite para encaminar la reforma, fuentes de la mesa política admiten que concretar el objetivo resulta “muy difícil”. “Si no hay novedades antes del fin de semana, y no hay dictamen o acuerdo, sería muy difícil que se pueda avanzar”, reconoció uno de sus integrantes la semana pasada.

La senadora Patricia Bullrich, una de las principales espadas parlamentarias del oficialismo, también se mostró cautelosa sobre las chances de juntar los votos. Tras las conversaciones con los gobernadores que participaron de la Argentina Week en París, admitió que el entendimiento no estaba tan avanzado como se suponía. “Parecía que después de París estaba todo resuelto y no fue tan así. Todos van como midiendo la situación”, señaló.

El riesgo de que la negociación fracase preocupa en la Casa Rosada, donde la eliminación de las PASO fue presentada como una demostración de fortaleza política. “Hicimos algo bien, pero se nos puede transformar en un búmeran”, reconoció una fuente oficial.

Por ahora, Santilli mantiene abiertas las conversaciones con los gobernadores, pero el radicalismo espera garantías concretas para preservar su representación parlamentaria. El tiempo, mientras tanto, sigue jugando en contra.

Siguiente nota Policiales · Santa Cruz

A tres años del crimen de Gimena, su mamá hace un pedido desesperado: "No pueden dejarlo salir"

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local