El único argentino en Irán revela su huida desesperada: “Salimos porque no sabíamos si las explosiones iban a llegar”
Un futbolista argentino atrapado en el corazón del conflicto. Revela los detalles de su escape de 27 horas en minibús, la angustia de dejar todo atrás y la incertidumbre de no saber si podrá volver a la vida que construyó en Irán.
Mientras el conflicto en Medio Oriente cumple una semana, un futbolista tucumano que jugaba en la liga iraní narró la angustiosa travesía de 27 horas que lo llevó a escapar del país. Gustavo Blanco Leschuk, el único jugador argentino en Irán, suspendió su contrato y relató cómo fue su salida de emergencia hacia España, dejando atrás una vida que describe como “espectacular”.
El delantero, surgido en Arsenal de Sarandí, lleva tres temporadas en el fútbol iraní. La situación cambió radicalmente cuando estallaron los ataques. “Estaba jugando en Irán y se suspendió el tema del fútbol. Salí el miércoles para Turquía y me vine a España”, explicó el deportista de 34 años.
¿Cómo fue la escapada de la zona de conflicto?
Blanco Leschuk detalló los tensos días previos a su huida. “Yo estuve unos tres días desde que arrancó; en la ciudad en la que estaba no hubo ataques, pero sí en las afueras. Estaba solo por suerte. Muy preocupado, una situación difícil”.
La decisión de partir fue tomada junto a dos compañeros brasileños de su club, el Foolad. “Salimos con dos brasileños del club porque no sabíamos si las explosiones iban a llegar a la ciudad. Creo que los objetivos eran las bases militares”, afirmó.
El viaje hacia la frontera fue una odisea. “Alquilamos un minibús con un chofer que nos llevó a la frontera con Turquía. Demoramos unas 27 horas parando, desde el sur de Irán hasta el norte”, relató. Una vez a salvo, pudo comunicarse con sus seres queridos: “Ya me comuniqué con mi familia y estoy muy bien”.
Incertidumbre total sobre su futuro profesional
Su carrera futbolística queda en un limbo debido al conflicto. El jugador tiene contrato con el Foolad hasta junio de este año, pero su regreso es una incógnita. “No sé qué va a pasar. Espero que se solucione pronto esto y pueda volver para cumplir mi contrato”, expresó con esperanza.
Sin embargo, también evalúa otras opciones en caso de que la situación se prolongue. “Estoy esperando a ver qué me dicen del club, viendo las noticias, esperando… Si está la posibilidad de firmar con otro club, será un tema que lo resuelve la FIFA”, aseguró Blanco Leschuk, quien anteriormente también jugó para el Esteghlal FC en Irán.
Un amor por Irán que persiste pese al peligro
Pese a la experiencia traumática, el futbolista guarda un profundo cariño por el país que lo albergó. “Me he sentido muy bien ahí, la gente es espectacular, no tengo nada malo para decir del país. Si está la posibilidad de seguir, puedo seguir sin problema”, manifestó.
Su preocupación ahora se traslada a los amigos que dejó atrás. “Ahora pasó esto, es una situación que a nadie le gusta y espero que se solucione porque tengo muchos amigos ahí y me pone muy triste. Solo espero que pase rápido para volver”.
Para manejar la ansiedad, intenta dosificar la información. “Yo intento no ver muchas noticias relacionadas que no sean de Irán y de lo que me comentan del club. Intento hablar con mi familia, mis amigos; estaban preocupados por mí, por cómo estaba, cómo estaba todo allí”.

