El único detenido por la estafa de $100.000.000 a dos comercios sanjuaninos quedó en libertad
Era el único que seguía con prisión preventiva por el fraude millonario a Fase Electricidad y Color Shop. Sus antecedentes lo tenían adentro, pero los plazos vencieron y el juez tomó una decisión que dejó la causa sin detenidos.
Gustavo Adrián Ortiz, el mendocino que era el único integrante de la presunta banda con prisión preventiva, salió este martes del arresto domiciliario. La causa por el fraude a Fase Electricidad y Color Shop ya no tiene a nadie detenido.
La decisión la tomó el juez de Garantías Alberto Caballero durante una audiencia de revisión de la medida cautelar. El magistrado revocó la prisión domiciliaria que pesaba sobre Ortiz desde los primeros días de agosto y, en su lugar, le impuso reglas de conducta y la obligación de presentarse periódicamente en la comisaría de su zona de residencia, en Mendoza.
Ortiz era el único de los siete acusados que seguía privado de su libertad. Los otros seis integrantes de la presunta organización ya estaban en libertad: cuatro fueron condenados mediante juicio abreviado y dos afrontan el proceso penal sin medidas de coerción.
Por qué estaba detenido y qué pidió la defensa
La prisión preventiva de Ortiz se había fundado en sus antecedentes penales: registra dos condenas por estafas, una de ellas en San Juan. Como los plazos de la medida vencían esta semana, el fiscal Mariano Juárez Prieto solicitó al juez que la prorrogara, con el argumento de esos antecedentes.
La defensora María Filomena Noriega se opuso: sostuvo que su representado ya había cumplido esas condenas, que estaba colaborando con la investigación y que no existía peligro de fuga. El juez Caballero hizo lugar al planteo y revocó la prisión preventiva.
La maniobra: cheques sin fondos y una bodega abandonada
La estafa que originó la causa se produjo entre fines de noviembre y mediados de diciembre de 2025. Los sospechosos se presentaban como empresarios vinculados a Bossaball S.A. y decían estar al frente de un proyecto de remodelación de una bodega en Albardón, en el marco del llamado «Circuito del Vino».
Con esa excusa compraron materiales eléctricos y pinturas por unos $61.800.000 en Fase Electricidad y otros $35.500.000 en Color Shop. Pagaban con cheques electrónicos sin fondos o sin respaldo, retiraban la mercadería y dejaban que los comerciantes descubrieran después que no podían cobrar.
Parte de los productos se trasladó primero a la abandonada Bodega Hidalgo, en Albardón, y luego se envió a Mendoza. La mercadería nunca fue recuperada.
Las detenciones y las condenas del juicio abreviado
Cuando las empresas advirtieron que los pagos no se habían acreditado, denunciaron el fraude. La investigación identificó a siete sospechosos, detenidos el martes 4 de agosto de 2026 en un operativo de la Policía y la Brigada de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas.
Cuatro de ellos admitieron su participación y acordaron una condena en juicio abreviado, homologada el viernes 7 de agosto por el juez Caballero. Hugo Mario De los Ríos, Jorge Alberto Paz y Mauricio Jesús Altamirano recibieron tres años de prisión condicional, mientras que Ricardo Javier Martínez fue condenado a dos años y seis meses, también de cumplimiento condicional. Los cuatro quedaron libres y deberán cumplir reglas de conducta durante tres años, entre ellas no acercarse ni mantener contacto con las empresas damnificadas.
Los otros tres acusados —José Luis Olivares, Ariel Eduardo Castro y Gustavo Adrián Ortiz— eligieron seguir enfrentando el proceso penal. Olivares y Castro siempre estuvieron en libertad; Ortiz era el único que permanecía bajo arresto domiciliario hasta la resolución de este martes.