El Valle de Uco se une para cuidar el ambiente: qué pasa con la basura en los cauces
Cada vez que llueve fuerte, la basura acumulada en las acequias del Valle de Uco se convierte en un problema. Los municipios de Tunuyán, Tupungato y San Carlos trabajan juntos para evitarlo, pero hay algo que todavía no logran controlar.
El Consorcio Intermunicipal de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (COINCE) articula el tratamiento de la basura en Tunuyán, Tupungato y San Carlos, pero el arrojo clandestino en acequias y canales sigue siendo un dolor de cabeza para los municipios.
La gestión de los residuos en el Valle de Uco es uno de los frentes ambientales más sensibles para los tres departamentos que lo integran. A diario, los municipios trabajan para recolectar y disponer la basura que generan sus vecinos, pero el desafío no termina ahí: el compromiso ciudadano y las políticas de reciclaje son clave para mantener limpios los espacios públicos y proteger los recursos naturales.
Para coordinar esfuerzos, las comunas se apoyan en el COINCE, una herramienta que permite abordar de manera conjunta el tratamiento y la disposición final de los residuos sólidos urbanos. A esa estructura se suman las campañas de concientización y los programas de reciclaje que buscan reducir el impacto ambiental.
Basurales clandestinos: la deuda pendiente
Pese al trabajo institucional, la aparición de microbasurales en terrenos baldíos, canales y acequias sigue generando preocupación. La basura arrojada en esos sitios no solo afea el paisaje, sino que también puede obstruir el escurrimiento del agua.
El problema se vuelve más urgente ante la posibilidad de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño. Si los cauces están tapados por residuos, el agua no corre y el riesgo de anegamientos aumenta. Por eso, desde los municipios insisten en la importancia de no arrojar basura en esos espacios.
Qué se puede hacer desde casa
La separación de residuos en origen, el uso de los sistemas de recolección habilitados y el respeto por los espacios públicos son las herramientas más efectivas para mejorar la gestión ambiental. A esto se suman los controles municipales, las sanciones por arrojo indebido y los canales oficiales de denuncia.
Cada departamento tiene sus propias ordenanzas y multas, por lo que se recomienda consultar los canales oficiales de cada municipio para conocer las disposiciones vigentes y realizar reclamos.
Un compromiso que no depende solo del Estado
El cuidado del ambiente en el Valle de Uco no se resuelve únicamente con infraestructura o políticas públicas. La participación activa de los vecinos es fundamental: evitar los microbasurales, separar los residuos y mantener limpios los cauces y acequias son acciones concretas que protegen el entorno y previenen problemas durante la temporada de lluvias.
El desafío es compartido entre municipios, instituciones y comunidad. Solo con un trabajo conjunto se podrá construir un Valle de Uco más limpio, seguro y sustentable.