El verano que se venía catastrófico en Corrientes y lo que cambió todo
El verano pasado el sector energético anticipaba colapsos masivos en Corrientes. Lo que finalmente ocurrió fue lo contrario, y ahora la provincia prepara una jugada propia para blindar el servicio.
El secretario de Energía de Corrientes, Arturo Busso, salió al cruce de una de las creencias más instaladas entre los usuarios: que la provincia paga la tarifa eléctrica más cara del país. "Bajo ningún punto de vista Corrientes tiene la tarifa más cara", afirmó en diálogo con EL LIBERTADOR, y ubicó al distrito en la mitad de la tabla nacional, dentro de una franja media.
El funcionario explicó que hay jurisdicciones que pagan el doble que Corrientes y atribuyó la diferencia a la densidad poblacional: en Buenos Aires o CABA los costos de red se diluyen entre muchos usuarios, mientras que en provincias con menos habitantes los costos fijos por usuario son proporcionalmente más altos.
Zona Cálida: la negociación que sigue abierta
Consultado por el reclamo histórico del Norte Grande para que se aplique una tarifa diferenciada por «Zona Cálida», Busso recordó que la discusión viene de larga data y que las gestiones hoy las lleva adelante de forma directa el gobernador Juan Pablo Valdés. "No hay definiciones concretas sobre su implementación", aclaró, porque la negociación se cruza con el tratamiento de las «zonas frías».
El dato que ilusiona para el verano
De cara a la temporada de mayor demanda, el secretario contrastó los pronósticos con lo que efectivamente ocurrió. Para el verano pasado el sector energético anticipaba "una situación catastrófica con colapsos masivos", pero la provincia registró muchos menos cortes que en años anteriores. La mejora se explica, en gran parte, por la entrada en servicio de grandes centrales solares en Chaco y Formosa.
Para este verano la perspectiva es aún mejor: a fin de año ingresarán 20 MW en Santa Catalina, 20 MW en Esquina y 40 MW en Goya. Esa inyección de generación fotovoltaica propia permitirá aplanar los picos de demanda que se producen en plena siesta.
Hacia el 40% de renovables
Con la puesta en marcha de estas plantas, Corrientes alcanzará entre un 36% y un 40% de generación proveniente de fuentes renovables. El funcionario recordó que la provincia ya superó hace dos o tres años las metas que fijó el Gobierno Nacional para incorporación de energías limpias.
Conexiones clandestinas y el cuello de botella nacional
Sobre las conexiones irregulares, Busso aclaró que la operación de las redes y el control comercial son resorte exclusivo de la DPEC, pero señaló que la distribuidora lleva adelante "planes intensivos de regularización" para normalizar esas situaciones.
En cuanto a las grandes inversiones energéticas que se destacan a nivel nacional, el funcionario fue tajante: están casi totalmente direccionadas a proyectos mineros de litio y cobre en las provincias cordilleranas, no vuelcan su energía a la red interconectada y no benefician al NEA. Para Busso, el problema estructural del país sigue siendo la falta de obras de transporte de energía.
Sin obra pública nacional, la estrategia provincial
Busso confirmó que hay una decisión política nacional de no ejecutar obra pública de ningún tipo y que el Plan Federal 3, que preveía una obra de alta tensión por provincia, quedó disuelto. Ante ese panorama, Corrientes gestiona vías alternativas de financiamiento para concretar su obra emblemática: el cierre del anillo eléctrico en 132 kV a lo largo de la Ruta 118, desde Saladas hasta el empalme con la Ruta 12.