El verdadero costo de comprar tu primer auto usado en Roca
Arranca en 11,8 millones de pesos y sube rápido. Pero el problema no es solo el precio: los vendedores de Roca confiesan que el mercado está frenado y que el crédito casi no existe. ¿Cuánto hay que juntar hoy para tener el primer usado?
Comprar un auto usado en Roca se volvió una meta cada vez más lejana para muchos. Los concesionarios locales coinciden en que el mercado está paralizado y que, aunque los precios no subieron con la misma fuerza que antes, el bolsillo de los compradores quedó mucho más justo. Pero, ¿cuánto hace falta hoy para acceder al modelo más económico?
Los precios de entrada al mercado de usados
Según datos que recabó ANRoca entre distintos vendedores de la ciudad, el presupuesto inicial para las opciones más accesibles arranca en los 11,8 millones de pesos. Ese valor corresponde, por ejemplo, a un Volkswagen Gol Trend 2012 con motor 1.6, 166 mil kilómetros, aire acondicionado, dirección asistida y levantavidrios eléctricos.
En esa misma línea de costos se ubica un Fiat Grand Siena 2014, que ronda los 12,5 millones de pesos. Este modelo, algo más grande que el Siena estándar, ofrece levantavidrios eléctricos, airbags y cierre centralizado, y tiene unos 159.000 kilómetros.
Si se busca dar un salto hacia modelos más recientes, como un Chevrolet Onix o un Renault Logan 2017, los valores ya parten de los 16,5 millones de pesos. Mientras tanto, en el segmento de autos con alrededor de ocho años de antigüedad, un Renault Kwid 2018 con 100 mil kilómetros ronda los 13 millones, y las unidades de 2015 o 2016 se mueven en una franja de entre 13 y 15 millones.
Qué tener en cuenta a la hora de elegir
Los referentes del sector recomiendan prestarle más atención al funcionamiento mecánico que al kilometraje. Alejandro Thomson, vendedor de usados de Roca, fue contundente: "Yo lo que les recomiendo a todos es, si tienen un mecánico de confianza, venir a probarlos. Hoy me fijaría mucho en la parte mecánica". Y agregó que el "kilometraje hoy por hoy yo no me estoy fijando mucho. Me fijo más en el estado general". También aconsejó que, si no se manejan bien los papeles, lo mejor es recurrir a un gestor.
Luis Balbo, otro vendedor de la ciudad, coincidió en que el kilometraje no siempre refleja el desgaste real del motor. "Si un auto 2010 tiene 50.000 kilómetros, te aseguro que tiene más desgaste que un auto con 150.000 km, porque por el hecho de estar parado o no usarlo cotidianamente también se deterioran", explicó. Además, dio una referencia de uso habitual: "En un auto con 8 años tenés un promedio de 11.000 a 12.000 kilómetros por año; es un auto de uso normal".
A la hora de la reventa, la marca y la liquidez juegan un papel clave. Chevrolet, Volkswagen y Fiat aparecen como las firmas más económicas dentro del promedio general de la oferta, con modelos clásicos como el Corsa o unidades más nuevas como los Cronos seminuevos. Las agencias, por su parte, son estrictas a la hora de tomar un usado: descartan autos con demasiado rodaje o más de diez años de antigüedad, porque "tampoco tomamos autos con muchos más kilómetros porque es difícil después venderlos".
Un mercado que no levanta cabeza
Las ventas vienen muy flojas. Thomson contó que "se mantienen la tendencia de baja y son pocas", y comparó con lo que ocurría hace tres años: "Vendíamos en promedio 20 autos por mes... Y ahora cinco con toda la furia, cuatro". El vendedor explicó que, si bien la inflación se desaceleró y los precios de los autos "vienen bajando incluso", los salarios no tuvieron grandes incrementos y la gente no puede pagar cuotas altas ni entregar una gran suma de dinero. Aun así, mantiene una mirada optimista: "Lo primero que se frena es esto, pero también es lo primero que arranca".
Balbo, por su parte, señaló que "la pandemia atrasó todo este cambio que normalmente iba evolucionando; cada 2 años uno cambiaba el auto". El problema principal, según su visión, está en que quienes quieren renovar su unidad 2008, 2009 o 2010 "quiere saltar 4 o 5 modelos para adelante" y no llega.
El acceso al crédito aparece como el principal cuello de botella. Thomson fue claro: "El tema es que no tenés crédito blando para lo que son los autos usados. Y tampoco la gente tiene un gran sueldo... No tiene capacidad de pago". Y explicó el efecto dominó: "Si vos no podés vender tu usado no podés llegar al 0k. La rueda no termina de girar". Además, detalló que "para financiar un auto tenés que entregar el 50% del valor de cualquier auto" y advirtió: "Si estás en el Veraz, hoy ya no te presta más nadie. Antes se podía conversar, hoy ya directamente no".
Balbo puso el foco en los ingresos. "La cuota de un auto no debe superar el 30% de tus ingresos, que es lo que toma de referencia el banco. Si tenés 1.700.000 de sueldo, no podés pagar una cuota de más de 500.000 pesos", señaló. Y completó: "Si juntaste unos pesitos durante el año, llegaste a 7 millones y querés hacer una financiación por el 40%, no te dan los ingresos". A eso se suman los costos extra de un crédito prendario, que "se incrementa porque viene con un seguro con endoso a la entidad financiera y los gastos de la prenda".