El verdadero motivo por el que la Ley de Tierras ya no es solo un debate jurídico
El Senado recortó el proyecto de ley de tierras y el senador Zamora asegura que la sociedad ya no acepta más. ¿Qué hay detrás de esta decisión?
La reciente decisión del Senado de la Nación de retirar los capítulos que modificaban la Ley de Tierras Rurales y el Manejo del Fuego no fue una simple derrota legislativa. Según el senador Gerardo Zamora, es la señal de que la sociedad empezó a despertar y a cuestionar el rumbo del Gobierno.
El proyecto original, bautizado como “inviolabilidad de la propiedad privada”, llegó al recinto con la intención de flexibilizar las restricciones a la compra de tierras por extranjeros. Sin embargo, la presión social y política logró que se recortara, dejando al descubierto una disputa que trasciende lo jurídico.
¿Por qué la tierra no es una mercancía más?
Zamora, exgobernador de Santiago del Estero, sostiene que la tierra no puede tratarse como un simple activo del mercado. En su análisis, la tierra significa producción de alimentos, acceso al agua, biodiversidad, arraigo e identidad de las comunidades.
Además, es clave para la seguridad en las fronteras y constituye la base material de cualquier estrategia de desarrollo nacional. Por eso, Argentina estableció hace años límites razonables a la extranjerización, no para cerrarse al mundo, sino para preservar la soberanía sobre recursos que pertenecen a las generaciones presentes y futuras.
¿Inversión sin control o desarrollo con reglas?
El senador reconoce que las provincias necesitan inversiones, capital, innovación y tecnología. Pero advierte que insertarse en el mundo no puede significar “poner el país a la venta”. Para él, la diferencia entre generar divisas y generar desarrollo es fundamental: un modelo extractivo puede aportar dólares, pero no bienestar si no se transforma en empleo local, proveedores argentinos y tecnología propia.
“Los países que convirtieron sus recursos naturales en prosperidad no lo hicieron resignando su capacidad de decisión”, enfatiza Zamora, y agrega que establecieron reglas claras, promovieron proveedores locales y procuraron que el valor agregado se quedara dentro de sus fronteras.
¿Estado o mercado? Una falsa dicotomía
El legislador también critica la idea de que el desarrollo sea una elección entre Estado y mercado. Sostiene que el sector privado necesita un Estado que funcione, con infraestructura, rutas, energía, seguridad jurídica y reglas previsibles. Fortalecer el Estado no significa enfrentarse al sector privado, sino todo lo contrario.
Además, cuestiona la estrategia oficialista de convertir cada diferencia en una batalla cultural, alimentando la polarización. Para Zamora, esa lógica puede ser útil electoralmente, pero no construye consensos duraderos.
El despertar de la sociedad
El senador observa que durante el debate de esta ley comenzó a expresarse un sentido de pertenencia en la gente. Frases como “la Patria no se vende”, “la soberanía no se entrega” o “las Malvinas son argentinas” generan incomodidad en el Gobierno, que no estaría haciendo una lectura correcta de ese malestar.
“La sociedad ha comenzado a sentir que esas decisiones no le sirven, no construyen, no unen y no solucionan sus problemas”, afirma. Y concluye que el debate ya no es jurídico, sino sobre qué país queremos construir, qué recursos preservar y qué lugar ocupar en el mundo.