El veredicto que nadie esperaba: lo hallaron culpable de un femicidio que conmocionó a Saladillo
El jurado popular lo encontró culpable del femicidio de Rocío González. ¿Qué pruebas fueron clave para el veredicto? Conocé los detalles del caso que estremeció a Saladillo.
Renzo Eduardo Chidichimo fue declarado culpable de femicidio por un jurado popular en los tribunales de La Plata. El hombre estaba acusado de matar de siete disparos a Rocío Magalí González, su compañera de trabajo, quien lo había denunciado dos veces por acoso y violencia de género.
El veredicto se conoció este viernes, al finalizar el juicio que arrancó el martes en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 3 de La Plata. Chidichimo fue hallado responsable del delito de homicidio agravado por violencia de género, que prevé como única pena la prisión perpetua.
¿Qué pasó en Saladillo?
El crimen ocurrió en junio de 2023, en la localidad bonaerense de Saladillo. Según la acusación, el hombre ingresó al lugar donde trabajaba junto a González y la atacó con una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros. La víctima recibió al menos siete impactos.
El debate se realizó bajo la modalidad de juicio por jurados, con doce ciudadanos que debían definir la culpabilidad o inocencia del acusado. El juez técnico Santiago Paolini condujo las audiencias, mientras que la fiscal Leila Aguilar tuvo a cargo la acusación y la defensora oficial Gladys López ejerció la defensa.
Durante las jornadas declararon testigos, familiares de la víctima, peritos e investigadores. Entre las pruebas clave se encuentran las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento, que resultaron fundamentales para reconstruir la secuencia del ataque.
Las denuncias que Rocío había realizado antes del crimen
Uno de los ejes de la investigación fue el historial de hostigamiento que González había denunciado antes de ser asesinada. La joven, de 25 años, había presentado dos denuncias contra Chidichimo.
La primera fue a fines de 2022, luego de aproximadamente un año de compartir el ámbito laboral. En esa oportunidad denunció acoso, violencia psicológica y maltrato. A partir de esa presentación, se dispuso una restricción de acercamiento y se le entregó un botón antipánico. Además, se reorganizaron las tareas en el trabajo para evitar que coincidieran.
Sin embargo, el conflicto se repitió y Rocío realizó una segunda denuncia. Según relataron sus familiares, la joven consideraba insuficientes las medidas adoptadas y sentía que el riesgo seguía creciendo. Su entorno también contó que tenía previsto trasladarse a Cañuelas para pedir una intervención más efectiva de las autoridades.
Los familiares de González señalaron además que los dueños de la empresa donde ambos trabajaban evaluaban despedir a Chidichimo por los reiterados episodios de acoso que protagonizaba.
El ataque: siete disparos y cinco días prófugo
De acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, Chidichimo consiguió un arma de fuego, ingresó al establecimiento fuera de su horario habitual y fue directo hacia González. Sin que mediara una discusión previa, según la acusación, extrajo la pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros y efectuó al menos siete disparos contra la joven, frente a otra empleada.
La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del lugar, y esas imágenes se convirtieron en una de las principales pruebas de la investigación.
Después del ataque, Chidichimo escapó en una motocicleta que abandonó en una zona rural a varios kilómetros de Saladillo. Permaneció prófugo durante cinco días, mientras un amplio operativo policial lo buscaba con drones, perros, helicópteros y patrullas.
Finalmente fue encontrado durante la madrugada en inmediaciones del Canal 16, en una zona de campos entre Saladillo y Las Flores. Al ser detenido, llevaba consigo la pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros que, según la acusación, habría utilizado para cometer el crimen.
Tras su captura fue indagado por la entonces fiscal de la causa, Patricia Hortel, pero se negó a declarar y ejerció su derecho constitucional. Desde entonces permaneció detenido en una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Con el veredicto del jurado popular, Chidichimo fue declarado culpable de femicidio. Ahora resta que se concrete la instancia correspondiente para determinar la pena, que para este delito es de prisión perpetua.