El vermut que todos guardan mal: los secretos que se revelan en la Fiesta Rosarina
Matías Jurisich y Esteban Bordes saben que hay un error que casi todos cometen con el vermut. Este domingo, en el CEC, revelan el secreto mejor guardado de la bebida que es furor en Rosario.
Este domingo 13 de septiembre, de 13 a 19, el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC) se convierte en el epicentro del vermut rosarino con la segunda edición de la fiesta que reúne a 12 productores locales y de la región. El evento, que ya es una tradición en las barras de la ciudad, promete más de 20 variedades para probar, gastronomía local, música en vivo y hasta un helado artesanal con sabor a vermut.
En el marco del programa de stream A Puro Click, Matías Jurisich, creador de Vermut Pichincha, y Esteban Bordes, de vermuth La Charla, compartieron los detalles de la elaboración, los mitos de su conservación y lo que se viene para la fiesta. Ambos coincidieron en que el consumo de vermut dejó de ser una moda pasajera para instalarse como una costumbre cotidiana en Rosario.
Vino, botánica y alquimia
La identidad del vermut está atada al vino. «El vermut tiene que tener vino sí o sí por regulación; es un vino aromatizado. Necesitás que como mínimo el 75% de lo que está dentro de la botella sea vino», explicaron los productores. A esa base se le suma el ajenjo —la hierba obligatoria que le da origen al nombre—, una mezcla de botánicos y alcohol que eleva la graduación a un rango de entre 15 y 21 grados.
Esa fuerte presencia del vino es también la clave para entender su cuidado en el hogar y derribar mitos sobre su conservación. Ante la duda habitual de los consumidores sobre dónde guardarlo, la indicación de los especialistas es contundente: «Una vez que lo abrís, va en la heladera. Los cuidados que tenés con un vino corresponden para un vermú, porque el vino es una materia viva que va evolucionando en contacto con el oxígeno».
Cómo se toma un buen vermut
Al momento de servirlo, los hacedores de la bebida sugieren mantener la simplicidad para apreciar las notas de cada receta: «Vasito corto, mucho hielo y un 70% de vermut. Te lo probás y ahí escuchás al paladar si lo querés sodeado, con una rodaja de cítrico o un chorrito de fernet».
El crecimiento de la producción artesanal en la zona responde también a la profunda identidad rosarina con la cultura de los aperitivos y las hierbas. «Rosario tiene mucho de eso, tiene mucha identidad con ese consumo. Para nosotros es muy cotidiano», señalaron, destacando que muchas bodegas e independientes han encontrado en esta bebida un espacio de creatividad comercial y gastronómica.
La cita en el CEC
La cita del domingo en el Paseo de las Artes y el Río reunirá a 12 productores de Santa Fe, Rosario, Entre Ríos y la región. El encuentro está pensado con un perfil para toda la familia: la entrada tiene un costo de 20 mil pesos con cupos limitados y disponible a través de @fiestadelvermutrosarino. Incluye el vaso del evento y tres degustaciones. Los menores no pagan entrada y el predio contará con un espacio de juegos, propuestas gastronómicas y una novedad especial: un sabor de helado artesanal a base de vermut desarrollado junto a la Cámara de Heladeros local.
