El viaje de egresados terminó en condena y ahora la familia chaqueña va por la agencia
La familia de una joven chaqueña que sufrió abuso en su viaje de egresados a Bariloche fue a la justicia civil contra la agencia que organizó el viaje. La demanda apunta a fallas de seguridad que, según el abogado, pudieron haber preparado el terreno. El monto y el detalle del reclamo quedaron bajo reserva.
La familia de una joven chaqueña que sufrió abuso sexual durante su viaje de egresados a Bariloche en 2024 presentó una demanda por daños y perjuicios contra la agencia Travel Rock, la empresa que organizó el viaje. La acción civil se tramita en el Chaco y busca una indemnización para la víctima, además de un daño punitivo ejemplar. La presentación se conoció a través del abogado Ignacio Sinkovich, quien dialogó con CIUDAD TV.
El reclamo llega después de que la justicia de Río Negro condenara a seis años de prisión a un compañero de viaje por abuso sexual con acceso carnal. Para Sinkovich, esa condena despeja cualquier duda sobre lo ocurrido: "Ya no quedan dudas de que el hecho delictivo existió".
Qué pasó durante el viaje
El viaje estaba previsto para siete noches. Según el relato del letrado, el hecho ocurrió en la quinta jornada, después de un día en el que los jóvenes habrían consumido alcohol desde temprano en el hotel y luego en la discoteca, "frente a los coordinadores que debían velar por la seguridad" de los pasajeros.
Al volver de la noche de boliche, la joven, que por entonces era menor de edad, se retiró a la habitación que compartía con otros compañeros y allí fue atacada durante la madrugada. Su familia hizo la denuncia penal al día siguiente.
La causa penal se tramitó en Río Negro porque allí se cometió el delito. El reclamo civil, en cambio, puede iniciarse donde se celebró el contrato, y por eso la demanda se presentó en el Chaco.
Las fallas de seguridad que se le atribuyen a la empresa
El planteo se apoya en la relación de consumo. Para Sinkovich, quien contrata un viaje de egresados espera que la empresa garantice la seguridad durante todo el trayecto, y en este caso hubo incumplimientos concretos.
El primero es el consumo de alcohol por parte de menores, tanto en el hotel como en la discoteca, donde los jóvenes compraban las bebidas. El segundo son las habitaciones mixtas: según la sentencia penal, en la que ocupaba la víctima dormían cuatro varones y dos mujeres, algo que los coordinadores no debían permitir y que el abogado calificó de "totalmente irrazonable desde cualquier punto de vista".
El tercer punto tiene que ver con lo que pasó después. Según Sinkovich, cuando la empresa tomó conocimiento del abuso, apartó del hotel a la joven y a su familia, mientras que el acusado continuó alojado con el resto del grupo. "Debía canalizarse protegiendo a la víctima y no revictimizándola", sostuvo.
Agregó que, según la información que le transmitió la familia, la empresa nunca se comunicó ni se puso a disposición, y que los gastos de abogados en Río Negro y de tratamientos psicológicos fueron afrontados por la familia.
Para el letrado, la joven es una consumidora en situación de hipervulnerabilidad por su condición de mujer, amparada por tratados internacionales como la Convención de Belém do Pará, y por ser menor de edad al momento del hecho.
Qué se reclama y qué no
Sinkovich insistió en una distinción central: la demanda no le atribuye a la empresa el delito. "Nosotros no le reclamamos el hecho delictivo a la empresa", subrayó. Lo que se cuestiona son las fallas de seguridad que pudieron haber "preparado el terreno" para que ocurriera.
Por eso, además de una indemnización para la víctima, se pidió la aplicación del daño punitivo, una sanción ejemplar para empresas de gran tamaño. "Es también una protección para toda la sociedad", afirmó.
Sobre las consecuencias, indicó que la joven, hoy de 19 años, fue diagnosticada con una incapacidad del 30% por graves padecimientos psicológicos y psiquiátricos, entre ellos una depresión severa. Advirtió que eso la coloca en desventaja frente a sus pares al momento de estudiar y de buscar trabajo. La demanda incluye el ofrecimiento de una pericia psiquiátrica para evaluar el impacto del abuso.
El proceso, en marcha
La demanda fue presentada hace unos dos meses. La justicia ya ordenó notificar a la empresa, y ahora corresponde que esta se presente en el expediente, ejerza su defensa y ofrezca prueba. Si hubiera contratado un seguro, deberá informar cuál es la aseguradora para que sea citada como demandada.
El abogado comparó el trámite con el de un accidente de tránsito, aunque aclaró que, por incluir cuestiones de derecho penal y de consumo, será más extenso. Luego de que la empresa comparezca, el juez fijará una primera audiencia y se abrirá la etapa de producción de pruebas. Entre ellas, además del expediente penal, la parte actora ofreció otras que, según dijo, muestran cómo se desarrolló el viaje.
Una advertencia más amplia
Sinkovich sostuvo que el caso salió a la luz porque el padre de la joven había viajado como "padre guía", pagando su propio viaje, por lo que estaba en el lugar y pudo denunciar de inmediato.
Recordó que los menores no pueden impulsar solos una denuncia penal y se preguntó si pudo haber otros hechos que nunca se conocieron, ya sea por falta de un adulto presente o por no poder costear un abogado en otra provincia.
"Un viaje no se paga para quedar a la suerte de lo que ocurra en el destino", planteó, y pidió que las autoridades adopten medidas sobre los controles en los viajes de egresados, como la distribución de habitaciones y el consumo de alcohol y otras sustancias.