El video de una dirigente libertaria que desató la furia: ¿burla o realidad?
Una dirigente libertaria de Las Termas se burló de los endeudados y las redes estallaron. ¿Qué dijo exactamente y por qué generó tanto rechazo? La historia detrás de la polémica.
Una dirigente libertaria de Las Termas de Río Hondo encendió la polémica con un video que muchos tomaron como una burla a los que sufren deudas. Las imágenes recorrieron las redes y generaron un fuerte rechazo en plena crisis económica.
Anita Carino, exfuncionaria del PAMI y candidata a concejal en las últimas elecciones municipales, publicó un video en sus redes sociales donde ironiza sobre quienes culpan al Gobierno nacional por sus problemas financieros. En la grabación, Carino simula una conversación con su pareja y dice: “Compré unas cosas y me endeudé. La culpa no es mía, la culpa es de Milei”.
Las reacciones no tardaron en llegar. Mientras algunos defendieron su derecho a opinar, otros consideraron que el sarcasmo fue una falta de respeto hacia millones de argentinos que no llegan a fin de mes. Pero, ¿qué hay detrás de esta controversia?
¿De qué trata el video?
El video muestra a Carino en una escena cotidiana, pero el mensaje fue interpretado como una burla hacia quienes tienen deudas con tarjetas de crédito, préstamos bancarios o billeteras virtuales. La dirigente, que no logró acceder al Concejo Deliberante de Las Termas, generó un debate que trasciende lo partidario.
La polémica se da en un contexto donde el endeudamiento dejó de ser un tema menor. Para muchos, pedir crédito ya no es para comprar cosas prescindibles, sino para cubrir necesidades básicas como alimentos, medicinas, alquileres y servicios.
Números que preocupan
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que en junio de 2026 había 20,96 millones de personas endeudadas con bancos o entidades no financieras. De ese total, 5,91 millones estaban en mora. La morosidad con bancos alcanzó el 12,8%, mientras que con billeteras virtuales llegó al 30,1%.
Además, desde febrero de 2024 se sumaron alrededor de 2,6 millones de nuevos deudores morosos. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentran gran parte del problema. No siempre se trata de familias que gastaron de más: muchas se endeudaron porque sus ingresos ya no alcanzan para vivir.
En Santiago del Estero, la situación es aún más delicada. Muchos hogares dependen de salarios, jubilaciones o trabajos informales, y la pérdida de poder adquisitivo golpea fuerte. En Las Termas, comerciantes y pequeños prestadores sienten el impacto de un turismo fluctuante y un consumo que no despega.
¿Hasta dónde llega el límite?
La publicación de Carino abre un debate que va más allá de una dirigente o un partido. ¿Es válido usar el sufrimiento ajeno para generar repercusión? Todos pueden defender sus ideas, pero ridiculizar una realidad que angustia a miles de familias es otra cosa.
Detrás de cada deuda impaga hay historias de despidos, jubilados que necesitan medicamentos, familias que llenan la heladera con la tarjeta o comerciantes que piden crédito para no bajar las persianas. La política debería escuchar esas historias antes de juzgar.
Cuando los dirigentes se ríen de quienes están en un mal momento, no solo muestran falta de sensibilidad, sino que también ensanchan la brecha entre representantes y representados. En tiempos difíciles, la empatía no debería ser una cuestión partidaria. La deuda se puede discutir, las políticas se pueden defender o cuestionar, pero la angustia ajena merece respeto. Porque reírse de la mala vida de los demás nunca puede ser una propuesta política.