El video que complica al médico tucumano acusado de matar a un joven en Termas de Río Hondo
Un video de seguridad podría ser clave en la causa contra el médico tucumano detenido por matar a un joven. ¿Qué muestran las imágenes y por qué la fiscalía rechaza la legítima defensa?
La Justicia santiagueña decidió que el médico tucumano acusado de matar a un joven en Termas de Río Hondo continúe detenido mientras avanza la investigación. El profesional fue imputado por homicidio simple y portación ilegítima de arma de fuego, y la fiscalía rechazó la versión de legítima defensa.
Qué pasó aquella madrugada
El hecho ocurrió el 27 de julio en el barrio Adela, una zona de Termas de Río Hondo con antecedentes delictivos. El médico, identificado como Heredia, circulaba en su auto junto a su amiga Malena Pérez cuando Jonathan Romano se acercó al vehículo. En un instante, Heredia efectuó un disparo que terminó con la vida del joven.
Tras el incidente, el acusado no se entregó de inmediato: recién se presentó ante la Justicia cuatro días después. Una cámara de seguridad registró la secuencia, y esas imágenes son ahora el centro de la disputa judicial.
En el video se ve a Romano corriendo detrás del automóvil, que se detiene. La víctima se coloca junto a la puerta del conductor y, segundos más tarde, cae al piso mientras el médico abandona el lugar.
Dos versiones enfrentadas
La defensa, a cargo de Patricio Fresia y José María Molina, sostiene que Heredia actuó para repeler un asalto. Según su relato, Romano hizo un ademán como si fuera a sacar un arma de su cintura, lo que motivó la reacción del médico. Esa versión es respaldada por la mujer que acompañaba al acusado, quien además era vecina de la víctima, y por informes que ubicarían a Romano intentando robar a otros conductores horas antes.
Sin embargo, la fiscalía, liderada por Gustavo Montenegro, y la instructora Juliana Medina descartan esa hipótesis. Sostienen que no se halló arma alguna en poder de la víctima y que existían alternativas menos lesivas, como retirarse del lugar, antes de disparar en una zona vital del cuerpo. También pesan la fuga sin avisar a la Policía y la demora en presentarse.
El querellante José López fue contundente: “Nuestra teoría es que la intención clara del médico fue causarle la muerte a Jonathan, sin segundas ni terceras interpretaciones”. Y cuestionó la cronología de la defensa: “Es imposible que todo eso haya sucedido en escasos tres segundos”.
El dolor de la madre
Karina Cajal, madre de la víctima, dio su versión en declaraciones al diario El Liberal. “Mi hijo no era delincuente. Hay un video en el que Jonathan estaba parado, quizá haciendo sus necesidades”, afirmó. También criticó a la testigo que avaló la teoría del asalto: “La testigo clave era vecina de Jonathan y salió a decir que mi hijo quiso asaltar al médico”. Además, remarcó que Heredia “se presentó a trabajar en una moto” tras el crimen.
El arma, otro problema para el acusado
Además del homicidio, Montenegro sumó la imputación por portación ilegítima de arma de fuego. Heredia tenía el arma registrada a su nombre, pero solo contaba con el carnet de legítimo usuario, no con la habilitación para portarla. La ley no exige que el arma haya sido disparada para que se configure la infracción: alcanza con que esté en condiciones de uso y a disposición inmediata.
La defensa argumentó que la pistola tenía una falla mecánica y que no llevaba el cargador colocado al momento del hecho. Esa versión no fue descartada por la fiscalía, que aceptó realizar una pericia técnica para determinar si es cierta.