El viento cambió de golpe y el fuego apuntó a una casa: la noche que Rincón de los Sauces no olvidará
El viento cambió de golpe y el fuego se fue directo hacia una casa. Los bomberos pelearon más de siete horas, pero lo que encontraron al llegar los obligó a tomar una decisión urgente.
Un incendio de pastizales en Rincón de los Sauces se descontroló cuando el viento giró de manera repentina y dirigió las llamas hacia una vivienda. Los bomberos voluntarios combatieron el fuego durante más de siete horas hasta lograr contenerlo en la madrugada.
El siniestro obligó a redoblar esfuerzos de urgencia y a desplegar maquinaria municipal para proteger la propiedad, ubicada en las inmediaciones del Puesto Gutiérrez, cerca de la zona de Arbolito.
La alerta temprana y el giro inesperado
La jornada había comenzado con monitoreo. Durante la tarde del miércoles, la brigada de Bomberos Voluntarios inició tareas de vigilancia con un dron. Cerca de las 16 llegó la primera notificación formal sobre fuego en vegetación autóctona.
El escenario se volvió crítico alrededor de las 18:30. Las ráfagas cambiaron de rumbo con violencia y empujaron el frente del incendio directo hacia la casa. Ante la amenaza, se convocó a todo el personal del cuartel y se desplegaron cuatro dotaciones bajo la coordinación del sargento primero Ricardo Reyes, jefe del Cuerpo Activo.
Dos focos, una casa en la mira
Al llegar, los bomberos se encontraron con dos focos activos de grandes proporciones. El primero estaba a escasos metros de la vivienda, por lo que allí se concentraron los mayores recursos: una motobomba y líneas de ataque directo para frenar el avance antes de que alcanzara la estructura.
En paralelo, un segundo frente avanzaba hacia la zona del brazo del río. En ese sector, las cuadrillas trabajaron a pie con herramientas de zapa y mochilas de agua para contener las llamas en los márgenes y evitar que se propagaran a más vegetación.
El operativo exigió coordinación interinstitucional. Integrantes de la Comisión Directiva de Bomberos Voluntarios asistieron de forma continua al personal con suministro de agua para hidratación. La maquinaria del municipio fue clave para abrir cortafuegos y colaborar en el repliegue del material combustible.
Las maniobras principales concluyeron cerca de las 23, tras más de siete horas de combate ininterrumpido. Con los focos sofocados, se estableció una guardia de cenizas preventiva en el perímetro para monitorear posibles puntos calientes y rebrotes, dadas las condiciones meteorológicas del norte neuquino.