El viento, la piedra y 15 artistas: así se vivió la Bienal de El Impenetrable que ya es parte de la identidad de Castelli
¿Qué pasó en la Bienal de El Impenetrable que tiene a todos hablando? 15 escultores, una comunidad entera y un ritual con caña que unió a todos. Conocé los detalles de una edición histórica.
El Portal de El Impenetrable volvió a ser escenario de una experiencia única: durante seis días, 15 escultores de todo el mundo convirtieron la piedra en arte bajo el sol, el polvo y las ráfagas del viento norte. La Bienal cerró su edición 2026 con un balance que superó las expectativas, no solo por la calidad de las obras, sino por la participación masiva de una comunidad que se apropió del evento.
Desde antes de que comenzara el certamen, los vecinos ya se acercaban al predio para ver cómo se armaba todo. Cuando los artistas llegaron, el lugar se transformó en un taller a cielo abierto. Familias, escuelas y visitantes acompañaron cada jornada, soportando los cambios de clima que, lejos de ser un obstáculo, se volvieron parte del proceso creativo.
Una semana de contrastes y rituales
El frío de la madrugada y el calor del mediodía pusieron a prueba la resistencia de los escultores, pero también generaron anécdotas imborrables. Uno de los momentos más emotivos fue el 1 de agosto, Día de la Pachamama, cuando una botella de caña con ruda circuló de mano en mano entre artistas locales y extranjeros, asistentes y traductores. "Sin jerarquías, la Pacha los unió a todos", relataron los organizadores.
Los artistas también aprovecharon para conocer la textura del monte chaqueño y su gastronomía, una experiencia que los dejó encantados y que sumó un condimento especial a la estadía.
Las 15 obras que quedarán para siempre
En esta edición participaron representantes de Argentina, Bielorrusia, Bulgaria, Chile, España, Italia, Polonia, Turquía, Ucrania y Uzbekistán. A ellos se sumaron los invitados Eka Acosta, radicado en Suecia, y Lucas Caricato, de Argentina. La cuota regional estuvo a cargo de Mariela Mendieta, Ernesto Sosa y Juan Leiva, este último un referente del arte ancestral de los pueblos originarios.
Las obras creadas durante la Bienal pasarán a engrosar el patrimonio cultural de Castelli, ampliando un circuito escultórico que crece con cada edición y que ya se ha convertido en un atractivo turístico imperdible.
"La gente se apropió del evento"
René Bertolucci, presidente de la Fundación Amigos del Arte y el Turismo, no ocultó su satisfacción. "Estamos muy contentos con todo lo que pasó. La gente empezó a participar desde el primer día, inclusive antes, viendo cómo se armaba el predio. El día que llegaron los escultores, respondieron muy bien a pesar del clima. Se hizo parte del evento, se apropió y ya forma parte de nuestra identidad", afirmó.
El último día, Josese Eidman, presidente de la Fundación Urunday, visitó el predio y elogió la evolución del certamen. "Es una alegría inmensa ver cómo este evento evoluciona y cómo la gente va tomando conciencia. Este sueño de Fabri y Freddy hoy es un árbol que nos contiene a todos. Los escultores fueron elegidos entre 439 propuestas de 70 países. Lo mejor de lo mejor está en Castelli", destacó.
Impacto económico y proyección regional
El intendente de Juan José Castelli, Pío Sander, puso el foco en el efecto multiplicador de la Bienal. "La economía local se fortalece: en gastronomía, en arte, en cultura, en nuestros hacedores y artesanos. Se notó un movimiento impresionante que genera turismo para nuestra ciudad y, fundamentalmente, para El Impenetrable", señaló.
Por su parte, Yolanda Rauch, también de la Fundación Amigos del Arte y el Turismo, cerró con una reflexión: "Fueron días intensos pero muy fructíferos. Las obras hablan por sí solas y tienen un alto valor artístico. Trabajamos con muchas ganas y vemos que esto crece año a año. Agradecemos a todas las personas, instituciones y organismos que lo hacen posible".