El temporal les voló los techos y los dejó sin tranquilidad. Lo que empezó como una recorrida para relevar daños terminó con psicólogos y capellanes puerta por puerta en seis parajes de Panambí.
La Policía de Misiones mantiene un despliegue de asistencia en Panambí desde el mismo momento en que el temporal golpeó la zona, el miércoles 4 de noviembre. A las primeras tareas de emergencia y relevamiento de daños se sumó ahora un equipo interdisciplinario que recorre las comunidades afectadas para contener a los vecinos.
El grupo está integrado por psicólogos, trabajadores sociales y capellanes policiales, que brindan contención emocional, acompañamiento espiritual y atención a las necesidades de las familias damnificadas.
Quiénes recorren las casas
Los operativos están a cargo de efectivos de la Unidad Regional II de Oberá, coordinados por su jefe, el comisario general Claudio Marcelo Ludtke. En una nueva jornada de visitas domiciliarias, el personal pasó por Puerto Panambí, Puerto Rosario, Paraje Dorado, Pedregullo, Paraje Chico Alférez y Colonia Resingero.
En esos parajes, los fuertes vientos provocaron voladuras de techos y daños estructurales en numerosas viviendas.
Qué hacen durante las visitas
Profesionales de Psicología, Trabajo Social y Servicios Sociales, junto a integrantes de la Policía Comunitaria y de Capellanía Policial, dialogaron con los damnificados y escucharon sus inquietudes. Además de la orientación y el acompañamiento emocional, articularon con los organismos correspondientes la atención de las necesidades detectadas en cada hogar.
Las intervenciones apuntan especialmente a niños, adultos mayores y personas en situación de vulnerabilidad. La mirada no es solo material: un temporal de estas características también altera la tranquilidad y la vida cotidiana de las familias.
La reconstrucción, en marcha
La presencia policial en Panambí arrancó apenas pasó el temporal, con el despliegue de efectivos, móviles y unidades especializadas para asistir a los vecinos y relevar los daños. Después, ese trabajo se amplió con la coordinación de organismos provinciales, el municipio y los propios vecinos, que siguen participando de la reconstrucción.
Mientras avanzan las tareas para recuperar las viviendas y los espacios afectados, la fuerza sostiene su presencia territorial y acompaña a las familias tanto en lo material como en el proceso de recuperación emocional y social.