El viento Zonda dañó la iglesia más antigua de Catamarca
El temporal no solo dejó destrozos: también puso en riesgo una construcción que es pieza clave de la identidad catamarqueña. Ahora, un dato sobre su estructura hace temer por su futuro.
El viento Zonda que azotó el Oeste catamarqueño dejó su huella en la iglesia Nuestra Señora del Rosario, en Anillaco, departamento Tinogasta. El templo, construido en 1712, sufrió daños por las fuertes ráfagas y ya fue evaluado para determinar el alcance de las afectaciones.
Según se informó, está previsto el inicio inmediato de las obras necesarias para recuperar la estructura y dejarla nuevamente en condiciones. La intervención busca preservar este patrimonio histórico y evitar que los efectos del viento y el paso del tiempo continúen deteriorando una construcción que forma parte de la identidad cultural de Catamarca.
Una joya arquitectónica única
La iglesia posee características que la convierten en una pieza única del patrimonio catamarqueño. Sus muros fueron construidos con adobe, mientras que el techo está realizado con cañas. Además, conserva su piso original de tierra y un particular altar elaborado completamente en barro.
Por su valor histórico y cultural, el templo fue declarado Monumento Histórico Provincial y forma parte de la tradicional Ruta del Adobe, uno de los circuitos turísticos más destacados de Tinogasta.
La iglesia Nuestra Señora del Rosario es, además, uno de los sitios más visitados de la zona. Cada año recibe turistas que llegan atraídos por su incalculable valor histórico y patrimonial dentro de la tradicional Ruta del Adobe.