El vínculo secreto del nuevo Papa con La Plata: la visita que nadie imaginó
¿Sabías que el nuevo Papa ya visitó La Plata? La historia de un encuentro que marcó su destino y su amistad con un obispo argentino.
Robert Prevost, el flamante Papa León XIV, ya conoce la Argentina. Y no solo eso: pisó La Plata en una ocasión muy especial, mucho antes de que su nombre resonara en el Vaticano. Fue en 2013, cuando todavía era un misionero agustino y visitó la ciudad para una ceremonia religiosa clave.
El encuentro ocurrió el 9 de marzo de ese año, en la catedral platense, con motivo de la ordenación de monseñor Alberto Bochatey como obispo auxiliar de la arquidiócesis. En aquel entonces, Prevost se desempeñaba como superior general de la Orden de San Agustín y residía en Perú.
Lo que pocos saben es que esa visita tuvo una coincidencia histórica: apenas cuatro días después, Jorge Bergoglio sería elegido como el papa Francisco. Un giro del destino que unió aún más los lazos entre ambos religiosos.
¿Cómo nació la amistad entre Prevost y Bochatey?
La relación entre ambos se forjó en Roma, durante sus años de formación religiosa. Compartieron estudios y vida cotidiana, lo que creó un vínculo que trascendió el tiempo y la distancia.
Bochatey recuerda con humor que fue el responsable de que Prevost viajara a la Argentina: “Fui el culpable de que viniera a la Argentina”, confesó. Y es que la invitación personal del entonces futuro obispo fue clave para que el ahora Papa aceptara venir a La Plata.
La red de contactos del nuevo Papa en la Iglesia argentina
Pero la cercanía de León XIV con nuestro país no se limita a Bochatey. Su red de contactos incluye a figuras destacadas del episcopado nacional, como el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y varios cardenales que participaron del cónclave que lo consagró, entre ellos el exarzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández.
El propio Bochatey lo define como “un gran amigo” y destaca su perfil humano y pastoral: “Es una persona muy afable; sabe escuchar, pero siempre vuelve a lo profundo, no es para nada superficial”.