El vino mendocino que el Papa eligió para sus misas: la historia arrancó en 1901
La comunidad salesiana de Rodeo del Medio confirmó que su vino licoroso será el que se use en las misas del Papa en Argentina. La producción arrancó hace más de 125 años y hoy tiene un destino que nadie imaginaba.
Un vino licoroso con más de un siglo de historia elaborado en Rodeo del Medio será el que se sirva en las misas que el papa León XIV celebrará en la Argentina durante su visita prevista para noviembre. La noticia la confirmó la propia comunidad salesiana, que mantiene la producción desde hace más de 125 años.
María Laura Perigrinelli, encargada de Comunicación y Relaciones Institucionales de la obra de Don Bosco, dio los detalles en una entrevista con «Argentina Camino al Papa», por 617 Multiplataforma. "Es una alegría enorme, es mucha la felicidad, el honor que sentimos", dijo sobre la elección del vino de la Facultad Don Bosco.
Una tradición que nació en 1901
La elaboración del vino empezó el 17 de abril de 1901, por iniciativa del padre Pablo Robotti. Desde entonces, el producto se convirtió en una pieza que mezcla tradición religiosa, formación educativa y producción vitivinícola en el corazón de Mendoza.
La obra salesiana había llegado a Rodeo del Medio ese mismo año, después de recibir una donación de 18 hectáreas. Según contó Perigrinelli, la donación venía con un pedido concreto: construir una iglesia, una escuela y ofrecer formación ligada a las actividades rurales de la provincia.
Con los años, el proyecto fue sumando hitos. En 1933 se creó una olivícola con fines educativos y en 1965 la institución recibió el encargo de impulsar la primera facultad de enología de Latinoamérica, en pleno crecimiento de la actividad vitivinícola.
Por qué se usa un vino licoroso en la misa
Perigrinelli explicó que este vino cuenta con autorización eclesiástica para las celebraciones litúrgicas y que sus características responden a necesidades puntuales. A diferencia de los tintos tradicionales, tiene un perfil más dulce y un color anaranjado.
"Se piensa en un vino mucho más agradable, más armónico", señaló. Su tonalidad, además, evita manchas en los manteles y en otros elementos del altar, y su composición lo distingue de variedades más intensas como el malbec o el cabernet.
La representante de Don Bosco remarcó que el proceso exige cuidar cada etapa, desde la uva hasta el producto final. "Es un vino genuino", afirmó, y subrayó la importancia de la calidad y de las condiciones necesarias para su uso religioso.
Una producción con fines solidarios
Perigrinelli también hizo hincapié en el costado solidario de la producción. "Todo lo que se vende, la ganancia, va para obras de Don Bosco de todo el país", explicó, en referencia a los proyectos que acompañan a chicos y jóvenes que necesitan oportunidades educativas.
La comunicadora destacó el significado personal de compartir la noticia con la comunidad. "Poder comunicarle a la gente una buena noticia" y recibir testimonios de antiguos alumnos y fieles, dijo, forma parte de la emoción que atraviesa estos días.
Cómo visitar la obra de Don Bosco
La institución recibe visitantes para recorridos guiados por sus espacios históricos y productivos. Las propuestas incluyen la bodega, el santuario de María Auxiliadora, la olivícola y las actividades de formación de los estudiantes de enología.
Quienes quieran coordinar una visita pueden comunicarse a través de la cuenta de Instagram @obradedonboscorodeo, según indicó Perigrinelli. Los recorridos incluyen degustaciones y permiten conocer el patrimonio histórico, educativo y religioso de la institución.
La llegada del vino mendocino a las misas de León XIV representa un reconocimiento a una tradición centenaria de Rodeo del Medio. Para la obra salesiana, es también una chance de mostrar cómo la fe, la educación y la producción regional se integran en un mismo proyecto.