El vino mendocino se hace con drones e IA: el número que sorprendió al INTA
Un equipo del INTA se propuso cambiar la forma de hacer vino en Mendoza y probó un sistema que reconoce racimos de uva con una precisión que sorprendió a los propios investigadores. Lo que encontraron adentro del viñedo...
El INTA presentó una cartilla con desarrollos que prometen cambiar la forma de producir vino en Mendoza. El dato que más llamó la atención: un modelo de inteligencia artificial alcanzó el 96% de precisión al reconocer racimos de uva, según informó el organismo.
La publicación se llama "Nuevas tecnologías para la cadena vitivinícola. Soluciones para la gestión inteligente de la viña al vino" y forma parte del Programa Nacional AgTech. Reúne herramientas que van desde el trabajo en el viñedo hasta la elaboración y trazabilidad del producto.
Poda y cosecha: menos esfuerzo, menos costos
El INTA apunta a las tareas que más mano de obra demandan. Según el organismo, la poda y la cosecha tienen una fuerte incidencia en los costos operativos del cultivo.
Entre las alternativas aparece la poda mecanizada, aplicada a sistemas como el box pruning y el minimal pruning. En el box pruning, las máquinas recortan la vegetación formando una caja alrededor del cordón. Según el INTA, esta modalidad puede generar más yemas y racimos, aunque con pesos individuales menores.
Para la cosecha se desarrolló un banco mecánico: un carro elevador que levanta entre 250 y 350 kilos de uva hasta tres metros de altura para descargarla en el vehículo de transporte. El organismo estima que permite reducir alrededor de un 10% los tiempos de acarreo, además de bajar el riesgo de accidentes y aliviar el trabajo de los cosechadores.
Otra alternativa es el tractor Chango, un microtractor de una rueda pensado para superficies pequeñas donde no entra un tractor convencional. Puede trasladar la uva durante la cosecha y admite distintos implementos agrícolas. El INTA señala que el traslado de la carga puede representar la mitad del tiempo de una jornada laboral, y que la cosecha representa cerca del 70% de la estructura de costos analizada.
Drones, riego y detección temprana
Las imágenes multiespectrales y termográficas de drones permiten detectar diferencias dentro de una misma finca: variaciones en el vigor de las plantas, estrés hídrico o problemas foliares. Con esos datos, el INTA genera mapas de vigor, índices de vegetación y zonas de manejo diferenciado, que se combinan con información meteorológica y del suelo para decidir sobre riego, poda y nutrición.
La tecnología también avanza en la detección temprana de enfermedades y en el monitoreo de daños por heladas o granizo, a través de sensores multiespectrales y térmicos.
En el manejo del agua, uno de los ensayos se realizó en una parcela de Bonarda junto al equipo AgTech y el grupo de Riego del INTA Junín. Allí se compararon tratamientos con indicadores como el NDVI y el porcentaje de cobertura verde. Los resultados mostraron diferencias de entre 20% y 60% en el índice de verde, según el tratamiento y los portainjertos utilizados. La información permite ajustar el riego por goteo y evitar tanto el exceso como el déficit de agua.
También hay ensayos con drones pulverizadores para aplicar fertilizantes foliares y otros insumos. El INTA mide la uniformidad de las aplicaciones, la cobertura de las hojas, las dosis por hectárea y la respuesta del cultivo. Por ahora son trabajos experimentales, destinados a generar recomendaciones técnicas validadas antes de una adopción más extendida.
Aplicaciones para el día a día
El Galpón permite registrar stocks y movimientos de insumos, trabajar con depósitos georreferenciados, emitir alertas por vencimientos y bajos niveles, y generar reportes en Excel y PDF. También registra envases vacíos de agroquímicos y funciona sin conexión a internet una vez instalada.
MicroWine Predictor anticipa alteraciones asociadas a determinadas levaduras en vinos y mostos concentrados: estima la vida útil y la probabilidad de defectos a partir de parámetros del producto. En mosto concentrado, permite simular condiciones de exportación y almacenamiento para calcular el tiempo hasta una posible alteración.
Criollo Atomizadores es una aplicación gratuita para calcular parámetros de pulverización como velocidad, presión de trabajo y volumen, y verificar el estado de los picos. El INTA estima que una regulación adecuada puede reducir entre 2% y 10% los costos de las labores por ahorro de insumos, tiempo y reaplicaciones.
Trazabilidad con blockchain
El proyecto TRACEWINDU busca mejorar la trazabilidad del vino mediante etiquetado inteligente y tecnología blockchain. La plataforma registra información de los procesos productivos y verifica origen, buenas prácticas agrícolas y huellas de carbono y agua. Es de carácter internacional, con financiamiento de la Unión Europea, y por Argentina participan el INTA y el INTI junto a instituciones europeas.
La IA que estima la cosecha
Uno de los desarrollos más avanzados usa inteligencia artificial para estimar la cosecha. El INTA trabajó junto a la Universidad Nacional de Cuyo, el CONICET, el Instituto Tecnológico Universitario y fincas privadas de la región en un sistema basado en análisis de imágenes. Según el organismo, el modelo alcanzó una precisión del 96% en el reconocimiento de racimos. La herramienta se pensó primero para estimar la producción de uva y luego se amplió para detectar enfermedades, malezas y otras variables agronómicas.
Desde un microtractor hasta drones, aplicaciones, blockchain e inteligencia artificial, los desarrollos reunidos por el INTA apuntan a un mismo objetivo: llevar más información al viñedo para usar mejor el agua, los insumos, la maquinaria y la mano de obra.