El vino pampeano que nace en Trenel: la Costren ya tiene sus primeros 1.100 litros en guarda
La Costren ya tiene su primer vino en guarda y proyecta 1.500 botellas. ¿Cuándo inaugurará su bodega? Los detalles de un proyecto que promete poner a La Pampa en el mapa vitivinícola.
La Cooperativa de Servicios Públicos de Trenel (Costren) está a punto de dar un paso histórico: su primera cosecha ya descansa en la planta de Casa de Piedra, convertida en 1.100 litros de vino que se transformarán en unas 1.500 botellas. El presidente de la entidad, Horacio Bogetti, anticipó que la bodega propia podría inaugurarse en agosto.
El proyecto vitivinícola, que se suma a otras experiencias en el Norte de La Pampa, avanza a paso firme. La producción de esta temporada ya está en guarda, pero el volumen es apenas el comienzo: el viñedo, todavía joven, no alcanzó su máximo potencial.
¿Qué variedades se cultivan?
En las parcelas de Trenel crecen Tannat, Bonarda, Malbec y Cabernet, cepas que hoy atraviesan su proceso de maduración. Bogetti explicó que la idea es respetar los tiempos de guarda antes del fraccionamiento, por lo que las primeras botellas recién se envasarían a principios del próximo año, coincidiendo con la nueva cosecha.
“La prioridad es ofrecer un producto de calidad que refleje las características del territorio pampeano”, sostuvo el dirigente.
La bodega propia, en la recta final
Mientras el vino espera su momento, la Costren ultima los detalles administrativos para poner en funcionamiento su bodega. “Sólo resta la habilitación oficial, que podría concretarse en las próximas semanas”, indicó Bogetti. La inauguración está prevista para agosto, un hito que consolidaría al emprendimiento como referente regional.
La superficie implantada también crece: para esta campaña se estiman tres hectáreas en plena producción, unas 12.000 plantas, más otras 3.500 de variedades blancas que recién comenzarán a dar frutos en las próximas temporadas.
Enoturismo y expansión
La infraestructura acompaña el proyecto. Se proyectan inversiones en tanques de acero inoxidable para ampliar la capacidad de elaboración, y ya se construyen sanitarios para el público y mejoras en el acceso al establecimiento. La meta: recibir visitantes y posicionar al viñedo como un atractivo turístico de la región.
“No sólo queremos producir vino, sino convertir al viñedo en un lugar para recorrer”, afirmó Bogetti.
El impacto del frigorífico y la economía local
La entrevista también dejó espacio para analizar la coyuntura. La paralización del frigorífico local obligó a reorganizar la cooperativa, pero la reactivación de la planta fue recibida como una gran noticia: recuperará empleos y moverá la economía de Trenel.
En lo económico, Bogetti reconoció que “pese a las dificultades que atraviesan las familias y al retraso de los salarios frente al aumento de los costos, la cooperativa logró sostener un nivel de cobrabilidad relativamente estable” gracias al compromiso de los asociados. Sin embargo, la obra pública está casi paralizada, lo que redujo la actividad en áreas como las conexiones de gas. Aun así, la entidad continúa con las obras indispensables y espera que nuevos proyectos reactiven el ritmo de trabajo en los próximos meses.