El violento robo que terminó con una condena de cinco años: qué hizo el ladrón con su víctima
Todos esperaban que el violento asaltante que ató y amenazó con un cuchillo a un empresario en General Pico recibiera una pena ejemplar. Pero el desenlace de la causa tuvo un giro que nadie imaginaba: dos personas que estaban acusadas de ayudarlo quedaron en libertad.
Brian Ricardo Sosa, un albañil de 32 años con antecedentes penales, fue condenado a cinco años de prisión efectiva por ser el autor de un violento robo domiciliario y de otro asalto menor en General Pico. La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado y fue homologada por el juez Carlos Federico Pellegrino.
El hecho más grave ocurrió la mañana del 12 de febrero de 2026. Según el fallo, Sosa golpeó la puerta de una vivienda en la calle 101 y, cuando el propietario, el empresario inmobiliario René Vallejos, abrió, lo empujó para ingresar por la fuerza. Empuñando un cuchillo tipo monte, le apoyó el arma en el cuello, le ordenó arrodillarse y le ató las manos con una soga.
Bajo amenazas de muerte —"Te voy a matar si no me das la plata"—, el asaltante obligó a la víctima a guiarlo hasta la planta alta, donde lo forzó a revelar la clave de una caja fuerte. De allí sustrajo pesos argentinos y chilenos. Antes de huir en motocicleta, encerró al dueño de casa en el baño y revisó otras habitaciones para llevarse más pertenencias.
La investigación que lo delató
El accionar policial, los registros de las cámaras de seguridad de la zona y un peritaje de ADN positivo en la cuerda utilizada para maniatar a la víctima fueron determinantes para atrapar al agresor. A este hecho violento se le sumó otro robo ocurrido en diciembre de 2025, cuando el mismo hombre rompió el vidrio de un departamento y sustrajo prendas de vestir.
Absoluciones por falta de pruebas
En la misma causa estaban imputados Daiana Mariel Reyes, pareja de Sosa, y Mariano Gabriel Rodríguez. La fiscalía los había acusado inicialmente de participar en la logística criminal: facilitar la vestimenta para ocultar la identidad del ladrón, aportar la motocicleta utilizada para el escape y encubrir el botín.
Sin embargo, en el acuerdo presentado por el fiscal Damián Campos y los defensores oficiales Walter Vaccaro y María Soledad Forte, se concluyó que no existían pruebas suficientes para destruir el estado de inocencia de ambos. Por eso, el juez dictó la absolución de los presuntos encubridores y ordenó la restitución de parte del dinero secuestrado y de la motocicleta a sus titulares.