El Virla se inunda: el agua cae a chorros y pone en riesgo el patrimonio artístico de Tucumán
El agua cae a chorros dentro del Centro Cultural Virla, obligando a cortar la luz y poniendo en riesgo invaluables obras de arte. Mientras tanto, la UNT recibe miles de millones por la minería. ¿Dónde está el dinero que debería evitar este desastre?
El emblemático Centro Cultural Virla de la UNT se convierte en una piscina con cada lluvia, mientras la universidad recibe miles de millones por la minería. Las filtraciones son tan graves que el personal cortó la luz por seguridad, describiendo el escenario como “un horror” donde llueve igual adentro que afuera. Esta crisis edilicia amenaza obras de arte y expone una alarmante contradicción institucional.
Un video reciente capturado dentro del edificio muestra la magnitud del desastre. Las imágenes revelan pasillos inundados y agua cayendo “a chorros” desde el techo, en un estado que la persona que graba califica de peligro inminente. “En cualquier momento imagino que se va a desprender el techo”, se escucha decir con impotencia en el registro.
Frente a la tormenta, las medidas fueron extremas. El personal se vio forzado a cortar el suministro eléctrico en sectores del centro cultural para evitar riesgos mayores. “Hemos hecho cortar la luz acá para que no se genere ningún tipo de corte ni cosa que nos ponga en riesgo, porque es como que en riesgo estamos”, explicaron.
¿Un patrimonio artístico bajo el agua?
La situación va más allá del daño edilicio. El agua y la humedad constante ponen en peligro directo todas las obras de arte expuestas en las salas del Virla. Este espacio, ubicado en el microcentro tucumano, alberga un valioso patrimonio cultural que ahora queda a merced de las filtraciones y la evidente falta de mantenimiento.
La escena de los pasillos convertidos en piletas es la prueba más cruda del abandono. Esto ocurre en uno de los centros culturales más importantes de la Universidad Nacional de Tucumán, generando indignación en la comunidad artística y educativa que ve cómo se deteriora un símbolo.
Mientras los funcionarios de la UNT se roban el oro de YMAD, se inunda el Centro Cultural Virla en pleno microcentro (video) https://t.co/zBCe1uddRZ pic.twitter.com/E9bi65FWlE
— Contexto Tucumán (@contextocomar) March 11, 2026
La millonaria contradicción de la UNT
Mientras el Virla se cae a pedazos, la Universidad Nacional de Tucumán continúa recibiendo ingentes sumas de dinero. La institución es socia de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), la empresa que explota yacimientos de oro y plata en Catamarca.
A través de esta participación, la UNT percibe regalías mineras que ascienden a miles de millones de pesos anuales. Este flujo de recursos, parte en dólares, contrasta de manera brutal con la falta de inversión para el mantenimiento básico de sus edificios emblemáticos.
La crisis no es aislada. En la Quinta Agronómica de la universidad también se registraron situaciones similares de desidia y falta de inversión, como se muestra en un video donde se evidencian otros problemas edilicios.
Esta contradicción ha reavivado el malestar y el recuerdo de uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia de la UNT. La pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿a dónde va a parar el dinero de la “fiebre del oro” si no se invierte en salvar el patrimonio cultural y la seguridad de sus propios espacios?