El volcán Corona del Inca está "dormido": qué dicen los científicos sobre una posible erupción
¿Está en riesgo La Rioja por el volcán Corona del Inca? Un especialista del CRILAR explicó qué señales analiza la ciencia y qué tan cerca está de una erupción.
El volcán Corona del Inca, uno de los principales atractivos naturales de La Rioja, no representa un peligro para la población. Así lo aseguró el director del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILAR), Dr. Pablo Alasino, quien explicó que el volcán se encuentra en estado "dormido" y que no hay señales que anticipen una erupción.
En diálogo con el equipo de Aquí & Ahora, Alasino detalló que la última erupción del Corona del Inca ocurrió hace aproximadamente medio millón de años. Si bien ese tiempo puede parecer enorme para los humanos, en términos geológicos es relativamente reciente, por lo que el volcán no puede ser considerado completamente extinto.
¿Qué indicadores analiza la ciencia?
El investigador explicó que, antes de una eventual erupción, suelen registrarse fenómenos como actividad sísmica, fumarolas y liberación de gases, todos asociados al incremento de presión en las cámaras magmáticas. "Eso no se registra actualmente", afirmó, y por eso sostuvo que el Corona del Inca está "totalmente dormido".
Alasino llevó tranquilidad a la población y remarcó que no hay motivos para alarmarse. Incluso en un escenario hipotético de erupción futura, la ausencia de comunidades cercanas al volcán reduciría de manera significativa el riesgo directo para las personas.
Entre los posibles efectos de una erupción, mencionó el desplazamiento de nubes de cenizas, aunque descartó un impacto mortal para las comunidades de la zona.
El volcán se encuentra en una zona de gran atractivo turístico, cercana a Laguna Brava, un área protegida que recibe visitantes durante todo el año.
La importancia de la observación científica
Finalmente, el director del CRILAR destacó la necesidad de continuar estudiando estos fenómenos desde la ciencia, para diferenciar los procesos propios de la actividad volcánica de aquellos escenarios que puedan generar una alarma innecesaria en la población.