El volcán que aterroriza a Indonesia volvió a rugir: la columna de cenizas que paralizó la región

El Anak Krakatoa volvió a rugir y encendió las alarmas en Indonesia: la erupción duró más de 25 horas, cerró aeropuertos y suspendió miles de vuelos. Pero lo que más preocupa no es lo que ya pasó, sino lo que los científicos no pueden predecir.

· 3 min de lectura
El volcán que aterroriza a Indonesia volvió a rugir: la columna de cenizas que paralizó la región
El volcán que aterroriza a Indonesia volvió a rugir: la columna de cenizas que paralizó la región

El Anak Krakatoa, el hijo del legendario Krakatoa, entró en erupción hace unos días y encendió todas las alarmas en el sudeste asiático. Una columna de cenizas de 15 kilómetros de altura y más de 25 horas de actividad continua obligaron a cerrar ocho aeropuertos y suspender más de 3000 vuelos en Indonesia.

Los especialistas declararon un nivel de Alerta III, el segundo más alto en gravedad, que indica una erupción inminente o en curso. Las medidas de evacuación están listas para ser ordenadas por si el volcán recrudece su actividad.

El Anak Krakatoa es joven: surgió en 1927, tras la destrucción del Krakatoa original. Su nombre significa "Hijo de Krakatoa" y carga con una historia de tragedia y destrucción.

El día que el mundo pareció explotar

El 27 de agosto de 1883, el Krakatoa protagonizó la explosión más ruidosa de la historia de la humanidad. La erupción se escuchó a más de 3500 kilómetros de distancia y muchos creyeron que era el fin del mundo. La columna de cenizas superó los 80 kilómetros de altura y la potencia del estallido se calcula equivalente a 13.000 bombas de Hiroshima.

No fue una sola explosión, sino cuatro consecutivas en pocas horas. Cada una generó tsunamis que arrasaron con alrededor de 300 poblaciones costeras. Se estima que murieron unas 40.000 personas, una de las peores catástrofes naturales de la historia.

Las consecuencias se sintieron en todo el planeta: los barómetros enloquecieron en ciudades lejanas como Washington o capitales sudamericanas, en las costas francesas se formaron las olas más grandes registradas hasta entonces y playas remotas como las de Zanzíbar recibieron cadáveres arrastrados por el mar. La ceniza formó una capa alrededor de la Tierra que bloqueó los rayos solares y hizo descender la temperatura global al menos un grado.

La noticia dio la vuelta al mundo en pocas horas, algo inédito para la época. Gracias a los recién instalados cables telegráficos submarinos, la erupción se convirtió en la primera noticia global que se supo casi en tiempo real. Décadas antes, en 1865, el asesinato de Lincoln había tardado casi dos semanas en conocerse en algunos países europeos.

Un hijo que heredó la furia

La explosión de 1883 destruyó el volcán y su caldera. Pero medio siglo después, en 1927, emergió de las aguas un nuevo cono volcánico: el Anak Krakatoa. Desde entonces, entra en actividad cada pocos años y recuerda a la región que su poder destructor puede ser letal.

En diciembre de 2018, un sector de su cono se derrumbó parcialmente y derramó material hacia el mar, provocando un tsunami en las costas de Java y Sumatra que dejó casi 500 muertos y decenas de miles de heridos.

Para la ciencia, su actividad es impredecible: no se puede anticipar la magnitud de su despertar. Hasta el momento, esta nueva erupción produjo ocho víctimas. Periodistas, fotógrafos y el capitán de la embarcación que los acercaba para registrar el fenómeno desaparecieron hace una semana y todas las búsquedas han resultado infructuosas.

El cielo anaranjado y violeta que pintó Edward Munch en El Grito podría ser un reflejo de los atardeceres que se vieron en Noruega tras la erupción de 1883, aunque algunos investigadores lo atribuyen a nubes estratosféricas nacaradas típicas de los países nórdicos. La erupción también inspiró la película Krakatoa al Este de Java, cuyo título contiene un error geográfico: el volcán queda al oeste de Java.

Imagen satelital de NASA donde se observan las islas de Indonesia, Java y Sumatra. (Foto: AFP)

Un grupo de rescate indonesio tuvo que utilizar máquinas para rescatar víctimas por el tsunami causado por el volcán Krakatoa en 2018. (Foto: AFP)

Foto tomada en 2018 en la que se ve el humo del volcán Krakatoa. (Foto: AFP)

Edificios y autos dañados en Serang, en 2018, luego del tsunami provocado por el volcán Krakatoa. (Foto: AFP)

Más para leer

El Papa llega a Córdoba y los hoteles ya no tienen lugar: el dato que sorprende a todos
Internacional
El temporal que golpea al sur de Brasil ya dejó miles de evacuados y una cifra que preocupa en Misiones
Internacional
Tres primeros ministros se unieron para dejar atrás a Westminster: el documento que lo cambia todo
Internacional
Marines de EEUU en Ushuaia: el detalle que quedó guardado en la base naval
Internacional
El primo de Keiko Fujimori llevaba semanas sin dar señales: lo que encontraron al entrar a su casa
Internacional
El psiquiatra que se metió en la pelea Lula-Bolsonaro y ahora sueña con el balotaje
Internacional