El voto de los senadores de Chubut que definió la Ley de Propiedad Privada: dos a favor y uno en contra
¿Qué pasó en la votación que dividió a Chubut? Conocé los detalles del apoyo y rechazo a la ley que impulsa el Gobierno.
La madrugada de este viernes quedó marcada en el Senado: la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por el Gobierno de Javier Milei, obtuvo media sanción con 37 votos a favor y 33 en contra. Entre los representantes de Chubut, la votación reflejó una grieta interna: dos legisladores acompañaron la iniciativa y uno la rechazó.
El proyecto, que modifica el Código Procesal Civil para endurecer los desalojos y actualizar la legislación sobre expropiaciones, generó un intenso debate que se extendió durante horas. La aprobación fue el resultado de largas negociaciones entre La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y bloques provinciales.
El rol de Chubut en una votación clave
Los senadores chubutenses que votaron a favor fueron Edith Terenzi y Carlos Omar Arce, mientras que el rechazo provino de María Belén Monte de Oca. Esta división interna expone las tensiones que el proyecto generó incluso dentro de las filas del oficialismo provincial.
Para asegurar los votos necesarios, el oficialismo tuvo que resignar dos capítulos que despertaban resistencias: el que modificaba la Ley de Tierras y el que introducía cambios en la Ley de Manejo del Fuego. Sin esos puntos, el texto consiguió avanzar, aunque todavía deberá superar el debate en Diputados.
Los 37 senadores que respaldaron la iniciativa
La lista de votos afirmativos incluyó a figuras como Patricia Bullrich, Luis Juez, Carolina Losada y Rodolfo Suárez, entre otros. El listado completo es el siguiente:
Maximiliano Abad, Bartolomé Abdala, Romina Almeida, Carmen Álvarez Rivero, Carlos Omar Arce, Ivanna Arrascaeta, Ezequiel Atauche, Vilma Bedia, Joaquín Benegas Lynch, Patricia Bullrich, Mario Cervi, Agustín Coto, Andrea Cristina, Carlos Mauricio Espínola, Enzo Fullone, Eduardo Galaretto, Juan Cruz Godoy, Enrique Goerling Lara, Gonzalo Guzmán Coraita, María Victoria Huala, Luis Juez, Mariana Juri, Daniel Kroneberger, Carolina Losada, Nadia Márquez, María Belén Monte de Oca, Agustín Monteverde, Bruno Olivera Lucero, María Emilia Orozco, Juan Carlos Pagotto, Francisco Paoltroni, Sonia Rojas Decut, Silvana Schneider, Rodolfo Suárez, Edith Terenzi, Mercedes Valenzuela y Eduardo Vischi.
El Gobierno logró así sacar adelante una de sus prioridades legislativas, aunque para lograrlo debió ceder en parte del contenido original. La estrategia fue clave para sumar voluntades en un Congreso fragmentado.
La oposición que dijo no
En la vereda opuesta, la oposición reunió 33 votos negativos, con el bloque de Unión por la Patria como principal fuerza. Entre los rechazos se contaron nombres como Jorge Capitanich, Alicia Kirchner, Juan Manzur y Martín Soria, entre otros.
La lista completa de votos en contra incluye a Guillermo Andrada, Beatriz Ávila, Adán Bahl, Daniel Bensusán, Jorge Capitanich, José María Carambia, Lucía Corpacci, Julieta Corroza, Eduardo "Wado" de Pedro, Juliana Di Tullio, Natalia Gadano, María Celeste Giménez Navarro, María Teresa González, Alicia Kirchner, Marcelo Lewandowski, Carlos Linares, Cándida Cristina López, María Florencia López, Juan Manzur, Ana Inés Marks, José Mayans, Sandra Mendoza, María Carolina Moisés, Elia Moreno, José Neder, Mariano Recalde, Jesús Rejal, Flavia Royón, Fernando Salino, Martín Soria, Sergio Uñac, Alejandra Vigo y Gerardo Zamora.
La votación, sin abstenciones, reflejó una fuerte polarización en la Cámara Alta. Solo dos ausencias se registraron: el radical Flavio Fama y la senadora de Unión por la Patria Anabel Fernández Sagasti.
Qué sucede ahora con la ley
Con la media sanción obtenida, el expediente fue remitido a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá repetir la negociación con los bloques aliados. El camino no será sencillo, ya que varios artículos fueron modificados durante el debate y podrían volver a discutirse.
Si Diputados aprueba el texto sin cambios, la ley quedará sancionada. Pero si introduce modificaciones, el proyecto deberá regresar al Senado para una nueva revisión, lo que prolongaría el debate en el tiempo.