El voto latino le dio la espalda a Trump y los demócratas se quedaron con el Congreso
Los demócratas recuperaron el apoyo de los votantes latinos y se quedaron con ambas cámaras del Congreso. En Texas, Nuevo México y Colorado revirtieron distritos que Trump había ganado en 2024. ¿Qué pasó con el respaldo hispano al Partido Republicano?
Los demócratas recuperaron el respaldo de los votantes hispanos y se impusieron en distritos que Donald Trump había ganado en 2024. El giro fue determinante para que la oposición se quede con el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones legislativas de Estados Unidos.
El fenómeno se concentró en Texas, Nuevo México y Colorado, donde candidatos demócratas revirtieron resultados que dos años atrás habían favorecido al actual presidente. La comunidad latina, que había sido clave para el triunfo de Trump, esta vez inclinó la balanza hacia el otro lado.
Qué dicen los números
Una encuesta a pie de urna de NBC News midió el tamaño del desplazamiento: el 60% de los votantes latinos apoyó a los candidatos demócratas a la Cámara de Representantes. En las presidenciales de 2024, Kamala Harris había cosechado el 51% de ese electorado.
Del otro lado, el respaldo republicano entre los hispanos se derrumbó del 46% al 35% en el mismo lapso. El retroceso devolvió al partido oficialista a niveles que no veía desde hace tiempo en ese segmento.
Con esos porcentajes, el apoyo demócrata recuperó el nivel de las legislativas de 2022, aunque todavía quedó lejos del 69% que había alcanzado en los comicios de mitad de mandato de 2018.
Texas, el epicentro del vuelco
El resultado más llamativo se dio en Texas. Allí el demócrata James Talarico se quedó con una banca en el Senado y además se impuso en condados que habían votado mayoritariamente por Trump.
En Bastrop y Bell, el actual presidente había ganado en 2024 por 18,4 y 16,2 puntos porcentuales, respectivamente. Esta vez ambos territorios eligieron al candidato opositor.
Talarico también estiró la ventaja demócrata en Bexar, un condado con cerca del 60% de población hispana donde Harris ya había superado a Trump en las presidenciales.
El distrito 15 texano ofreció otro dato fuerte. El demócrata Bobby Pulido se midió con la republicana Monica De La Cruz en una zona que Trump había ganado por unos 18 puntos en 2024. En Hidalgo, donde el mandatario se había impuesto por apenas 2,9 puntos, Pulido sacó una diferencia de 49,1 puntos. En Brooks, donde Harris había ganado por 9,6, el demócrata amplió la brecha a 45,6.
Nuevo México y Colorado acompañaron
En Nuevo México, el demócrata Gabriel Vasquez logró la reelección en el segundo distrito, una zona de fuerte presencia hispana donde Trump había ganado por 1,8 puntos en 2024.
En Colorado, Manny Rutinel le devolvió a los demócratas el octavo distrito, de mayoría hispana, tras derrotar al republicano Gabe Evans. Trump también se había impuesto allí por 1,8 puntos en las últimas presidenciales.
El mapa muestra que la oposición recuperó competitividad justo en los territorios donde los republicanos habían crecido durante las presidenciales de 2024.
Florida, la excepción
El estado del sur fue uno de los pocos lugares donde los republicanos lograron frenar la ola. Conservaron posiciones importantes, aunque varias de sus victorias fueron ajustadas y los demócratas avanzaron en zonas con población hispana significativa.
En Florida, donde Trump había obtenido el 56% de los votos en 2024, los demócratas conquistaron tres distritos clave cuyos límites habían sido modificados anticipadamente por iniciativa republicana.
Para el Senado, la candidata Angie Nixon, vinculada a los Socialistas Democráticos de América, recibió el apoyo del 56% de los votantes latinos, según NBC News. Ese respaldo la dejó a menos de tres puntos porcentuales de la ganadora, la republicana Ashley Moody.
También hubo movimientos en Miami-Dade, el condado más poblado del estado. Según Juan Machado, director de análisis de Equis Research, los demócratas recuperaron en los precintos de mayoría latina niveles de apoyo parecidos a los de 2020. El dato pesa porque en 2024 Trump se había convertido en el primer candidato presidencial republicano en ganar ese condado desde 1988.
Los resultados por condado no permiten afirmar que los mismos ciudadanos que votaron por Trump en 2024 hayan elegido ahora a candidatos demócratas. Aun así, el corrimiento de las preferencias en territorios de fuerte presencia hispana encendió una señal de alerta dentro del Partido Republicano.
La recuperación de ese electorado fue uno de los factores que acompañaron el avance demócrata en las elecciones de mitad de mandato y que terminaron de mover el equilibrio de poder en Washington.