El vuelo fantasma en Brasil: la aeronave de reemplazo cruzó en el aire a otro avión de la misma compañía
¿Cansados de esperar? Los pasajeros varados en Brasil vivieron horas de caos y hasta vieron algo increíble en el cielo. Ahora, un nuevo avión los espera para llevarlos a Madrid, pero el misterio sigue.
La pesadilla de los 292 pasajeros varados en Natal podría estar llegando a su fin. Este martes, finalmente, despegaría el vuelo de Plus Ultra que los llevará a Madrid. Pero la odisea, que ya lleva más de 48 horas, dejó imágenes insólitas y una serie de reclamos que empañaron la espera.
El avión de reemplazo ya está en el aeropuerto de Natal y los viajeros completaron los trámites migratorios, pero el despegue, que estaba previsto para las 18.50, se reprogramó para las 21.10 por cuestiones operativas, según informó la aerolínea.
¿Qué pasó con el vuelo original?
La pesadilla comenzó el domingo, cuando el vuelo PU502 partió desde Ezeiza con destino a Madrid. Horas después, el comandante tomó una decisión drástica: desviar la ruta y aterrizar de emergencia en Natal tras detectar un inconveniente técnico durante el trayecto.
La compañía explicó que el problema estuvo vinculado a un indicador de la aeronave y que la decisión se tomó siguiendo los protocolos de seguridad operacional. Hasta ahora, no dieron más detalles sobre el desperfecto ni sobre el futuro del avión que quedó en Brasil.
Un encuentro en el aire que sorprendió a todos
En medio de la incertidumbre, ocurrió un hecho que llamó la atención de los propios pasajeros y de los seguidores de aplicaciones de rastreo aéreo. El avión enviado desde España para rescatarlos coincidió en el espacio aéreo brasileño con otro vuelo de Plus Ultra que cubría la misma ruta entre Buenos Aires y Madrid. Una imagen que parecía salida de una película y que generó todo tipo de especulaciones.
Reclamos y desorganización en tierra
Las más de 48 horas de espera no fueron fáciles. Muchos pasajeros denunciaron falta de información y cambios constantes en la programación del vuelo de reemplazo. Los horarios se modificaban una y otra vez, lo que aumentó la desesperación.
Pero el malestar más grande llegó con la asistencia en tierra. Algunos viajeros fueron trasladados de madrugada a hoteles donde no había habitaciones disponibles, o donde la aerolínea no había pagado la reserva. Otros tuvieron que regresar al aeropuerto y pasar horas entre colectivos y la terminal, sin saber qué iba a pasar.
Entre los afectados había adultos mayores, familias con chicos y mujeres embarazadas, que sufrieron especialmente la situación. Para colmo, muchos decidieron crear un grupo de WhatsApp para compartir información sobre traslados y horarios, ya que la compañía no daba respuestas claras.
Con el nuevo avión ya en tierra y los trámites migratorios completos, la expectativa ahora está puesta en que el embarque se concrete y se termine una pesadilla que parecía no tener fin.