El Zonda convirtió el fuego en una trampa: las ráfagas llevaron las llamas directo a las casas
¿Por qué el viento Zonda convirtió los incendios forestales en una amenaza directa para las casas de Santa Lucía y Médano de Oro? El jefe de Bomberos explicó el fenómeno que no dio tiempo a los vecinos ni para rescatar sus pertenencias.
El jefe de la División Bomberos de la Policía de San Juan, Javier Pérez, describió un escenario que excedió todos los pronósticos: las ráfagas del viento Zonda transformaron los incendios forestales en incendios de interfaz, un fenómeno que empuja el fuego desde la vegetación hacia las zonas habitadas sin dar tiempo a reaccionar.
Santa Lucía y Médano de Oro, en Rawson, fueron los puntos más críticos. Allí, varias familias sufrieron pérdidas totales. "Más allá de las estadísticas, son familias que vieron destruido el esfuerzo de toda una vida", señaló Pérez en diálogo telefónico con el programa "Todos Vivos".
Por qué el Zonda convierte un incendio forestal en una amenaza para las casas
El funcionario explicó que el efecto de oxigenación del viento Zonda traslada las llamas de forma repentina y hasta genera incendios en las copas de los árboles. Eso obliga a los vecinos a evacuar de urgencia, sin margen para rescatar pertenencias.
Según el comisario, la catástrofe respondió a una sumatoria de factores: el pronóstico extremo, el error humano y la falta de mantenimiento en los entornos residenciales.
El balance: sin bomberos heridos, pero con una advertencia clara
A pesar del alto riesgo de las maniobras, ningún bombero resultó herido durante los operativos. La noticia positiva llega en medio de un escenario devastador para las familias que perdieron todo.
Desde la fuerza policial instaron a la comunidad a adoptar una cultura de prevención frente al Zonda, similar a la conducta que se tiene ante los sismos. Pérez remarcó la necesidad de mantener limpios los entornos de las viviendas, eliminar malezas y ramas secas, y crear franjas de seguridad.
La advertencia es contundente: la desidia o el descuido de un solo vecino puede poner en peligro y destruir las viviendas de todo el barrio.