Eldorado: el museo donde una moto de 1922 sigue contando su historia
En Eldorado hay un lugar donde el tiempo se mide en motores: 269 piezas históricas, una moto de 1922 que sigue entera y un tributo a Malvinas que llevó doce años conseguir. La entrada no cuesta nada, pero lo que hay adentro no se consigue en ningún otro lado.
En pleno centro de Eldorado, sobre avenida San Martín 3037, funciona un espacio que reúne 269 piezas históricas y que abrió sus puertas el 29 de septiembre de 2025. Se trata del Museo de Motos, un proyecto que Omar Ocampos empezó a construir hace más de tres décadas y que hoy es uno de los atractivos más singulares de la ciudad.
La recorrida arranca con un viaje en el tiempo: hay motos de los primeros años del siglo XX y también máquinas mucho más modernas. La estrella de la colección es una Wanderer de 1922, que lleva más de cien años sobre sus ruedas y que Ocampos decidió conservar tal como llegó, sin restaurarla.
“La moto más antigua está con todo el desgaste, pero no vale la pena sacarle la historia a una moto que tiene más de 100 años”, explica su impulsor.
Un proyecto que llevó 31 años
Ocampos trabajó durante 31 años para transformar una pasión personal en un espacio capaz de preservar piezas históricas. En ese camino hubo motos difíciles de conseguir y otras que demandaron años de trabajo para completar cada una de sus partes.
“Las motos no se arman solas. Hay algunas que llevaron 15 años para completarlas”, relató.
El resultado no fue obra de una sola persona. El coleccionista reconoce el acompañamiento de su esposa Mara, sus hijas Mica y Priscila, sus hermanos y un grupo de colaboradores que fueron clave para que el sueño se concretara.
“Me gustan todas porque tienen sus historias, porque tienen un valor muy importante”, cuenta sobre las piezas que atesora.
Malvinas, Fangio y una Tehuelche bien argentina
Uno de los sectores más emotivos del museo está dedicado a la Guerra de Malvinas. Allí se exhibe una réplica de la Zanella Surumpio que integró la flota de motocicletas del Ejército Argentino. Conseguirla demandó doce años de búsqueda.
“Es bueno tener acá nuestro tributo a nuestros héroes de Malvinas”, remarcó Ocampos.
Otro de los rincones que sorprende es el espacio dedicado a Juan Manuel Fangio. Para llegar hay que subir una rampa que simula una calle y cruzar un semáforo acondicionado para que los más chicos aprendan el significado de cada color. El lugar recrea el taller del quíntuple campeón mundial de Fórmula 1 y exhibe una réplica de un Ford A de 1929, vinculado a sus primeros pasos en el automovilismo, además de una Chevrolet y otros vehículos históricos. También hay una bicicleta similar a la que Fangio le habría regalado a su padre tras su primera victoria.
Entre las piezas que despiertan especial interés aparece una Tehuelche, motocicleta de fabricación nacional que forma parte de la historia de la industria argentina. Fue diseñada y producida en el país a partir del trabajo de dos italianos que llegaron a la Argentina y comenzaron desarrollando compresores en un gran galpón de Buenos Aires. La Tehuelche incorporó un motor de cuatro tiempos y tuvo protagonismo en competencias de la época, con triunfos en distintos campeonatos sudamericanos.
Un edificio con historia propia
La sede del museo también tiene su propio pasado: allí funcionó la Panadería Ester Hermanos, una de las primeras de Eldorado. La propiedad pudo convertirse en la sede definitiva del museo gracias a la donación de Guillermo Ester y Diego Ester.
La colección total asciende a 269 unidades: 157 motos, unas 100 bicicletas y 12 autos clásicos y antiguos. La entrada es libre y gratuita, una invitación abierta para recorrer un lugar donde cada vehículo guarda una historia para contar.
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