Eleonora Cassano liquidó a los bailarines que "miran TikTok y ya piensan que bailan"
¿Qué dijo Eleonora Cassano sobre los bailarines que aprenden una coreografía en TikTok y creen que ya bailan? La frase que dejó a Pergolini sin respuesta.
Eleonora Cassano pasó por Otro Día Perdido (El Trece) y, entre recuerdos de su carrera y la mítica tapa de Playboy junto a Julio Bocca en 1993, dejó una definición que encendió el estudio: las nuevas camadas de bailarines quieren resultados sin pagar el precio del esfuerzo.
La bailarina de 61 años, que arrancó a los 7 tras ver El Lago de los Cisnes, hoy está volcada a la docencia. Así lo contó cuando Mario Pergolini le preguntó si había vuelto al mundo de la danza: “No, no me fui. Cambió. Antes bailaba y ahora estoy tratando de brindar todo lo que aprendí a la gente joven y no tan joven también”.
El conductor fue por más y quiso saber si la carrera sigue siendo demandada. La respuesta de Cassano fue tan directa que llamó la atención de todos los presentes.
“El ballet es lo que menos es: rápido”
“Menos, porque la verdad que hoy todo el mundo quiere todo rápido y el ballet lo que menos es, es rápido. Lleva mucho tiempo de estudio, de práctica, y cuando querés ver algún resultado, pasaron tres años. Entonces hoy miran TikTok, se aprenden una coreografía y ya piensan que bailan”, disparó la bailarina.
El diagnóstico no terminó ahí. Cassano insistió en que la inmediatez choca de frente con una disciplina que exige años de formación. “Y eso es un tema, eso es un tema”, repitió.
San Martín de los Andes, el dato que matiza la crítica
Sin embargo, la propia Cassano trajo un dato que contradice en parte su crítica: viene de participar como jurado en una competencia en San Martín de los Andes, donde vio 150 coreografías. “Así que hay interesados”, reconoció.
El intercambio se puso picante cuando Pergolini ironizó sobre los certámenes escolares: “Me imagino que no serán como la de los colegios, que te tenés que fumar que los hijos de otros bailen mal”.
La bailarina bajó el tono y explicó cómo encara su rol de jurado: cuando le toca evaluar, piensa en que esas “nenitas están haciendo todo con amor y vos no les podés bajar la caña diciendo ‘no servís’”.