Elogios al Congreso de Medicina Materno Fetal: el detalle que sorprendió a un especialista de Buenos Aires
El Congreso Internacional de Medicina Materno Fetal sigue sumando adhesiones. Un especialista de Buenos Aires reveló qué fue lo que más le llamó la atención del evento que se realiza en Tucumán.
El Congreso Internacional de Medicina Materno Fetal que se desarrolla en Tucumán sigue cosechando reconocimientos. Esta vez, el doctor Armando Ricardo Goldman, especialista en tocoginecología y diagnóstico por imágenes oriundo de Capital Federal, destacó la calidad del evento y reveló un aspecto que lo dejó particularmente impresionado.
Goldman, quien dicta una diplomatura en ultrasonografía y ecografía patrocinada por la Universidad de Buenos Aires y fue jefe del servicio de ecografía del Hospital Rivadavia durante tres décadas, aseguró que la incorporación de la tecnología 3D con modelos de práctica fue uno de los puntos altos del encuentro.
¿Qué fue lo que más impactó al especialista?
“Me sorprendió mucho la calidad del congreso, los disertantes, profesores de primer nivel, grandes profesionales y amigos que seguramente han traído su experiencia para enriquecerla. Estoy muy conforme, fue una demostración de capacidades, de las herramientas que se están utilizando, la introducción de la 3D con modelos que vienen a brindar una destreza para el cirujano, que tiene la posibilidad de practicar ahí o ver la lesión. Vienen muchas cosas”, afirmó el médico.
El especialista también repasó la evolución de los equipos de ecografía, desde los primeros transductores hasta los actuales. “El primer transductor pesaba un kilo y medio y había que sostenerlo para no aplastar a la mama. Y hoy pesan 50 gramos y son electrónicos. La primera ecografía transvaginal que hice fue con un aparato mecánico, que vibraba. Hoy son electrónicos, no vibran, y tienen una definición muy importante”, relató.
La ecografía como herramienta clave
Goldman explicó que la ecografía tiene múltiples aplicaciones en la salud de la mujer, desde la adolescencia hasta la menopausia, y comparó al ecografista con el clínico que lleva el estetoscopio colgado. “El médico ecografista se tiene que especializar, ya que es un estudio operador dependiente, que basa en la calidad del especialista y de la máquina que tiene, y eso lamentablemente muchas veces no se controla”, advirtió.
“Cuando me voy al consultorio digo, me voy a salvar vidas. Estuve en el Hospital Rivadavia como jefe de ecografía durante 30 años. Los equipos evolucionaron, cada vez con más capacidad. Hoy podés ver piel con ecografía y diferenciar dos tipos de tumores malignos; los anestesistas la usan para localizar bien los vasos y hacer una buena infiltración; los traumatólogos para infiltrar, los pediatras, los ginecólogos, aunque entiendo que tiene su pro y su contra”, sostuvo.
En cuanto a la relación con la mamografía, el doctor fue claro: “Decían que podíamos distinguir un nódulo sólido de un nódulo líquido en la mama. Hoy podemos ver mucho más allá. No vamos a competir contra la radiología que es muy importante para la mamá. Y la ecografía es complementaria. Pero si es joven o está embarazada, el primer estudio es la ecografía; después de los 40 años, en una mujer sin antecedentes, se hace una mamografía cada 2 o 3 años. Es así, porque anualmente irradia mucho. Pero la ecografía es inocua, no hace daño. Y se puede repetir cada 6 meses si la necesitas”.
¿Cuántas ecografías necesita una embarazada?
“En la embarazada, normalmente con tres ecografías sería suficiente para un control. Pero tenemos la del primer trimestre que te puede dar mucho en prevención de distintas enfermedades. Se utiliza como una parte del control de la paciente”, explicó Goldman, quien además remarcó la importancia de la formación continua: “Hice primero ginecología y obstetricia, cuando descubrí el transductor, empecé a ver lo que es la imagenología. Seguimos estudiando ya que pienso que el médico tiene que seguir estudiando y aprendiendo de sus alumnos que, gracias a Dios, me superaron”.