Embalse en alerta máxima: el agua supera un récord histórico y amenaza barrios de Termas
El embalse de Termas de Río Hondo rompió su propio récord histórico. ¿Qué barrios están bajo el agua y qué medidas extremas no descartan tomar las autoridades? La situación es crítica.
La furia de las lluvias en el norte del país desató una crecida sin precedentes en el embalse de Termas de Río Hondo, que ya superó su marca histórica y mantiene en vilo a barrios enteros. El nivel del agua se ubicó casi cuatro metros por encima de los parámetros de seguridad, un escenario que obligó a desplegar operativos de emergencia y no descarta evacuaciones preventivas.
Las intensas precipitaciones registradas en los últimos días sobre la cuenca Salí–Dulce generaron un impacto directo y severo en la represa termense. Según los registros oficiales, la cota del embalse alcanzó una altura que superó ampliamente todos los niveles habituales, configurando una situación de extrema gravedad.
Desde la noche del jueves, el agua logró una marca que dejó atrás el récord histórico que se mantenía desde abril de 2017. Esta acumulación masiva de agua transformó por completo el paisaje de la ciudad turística, generando un escenario poco habitual y de alto riesgo.
Imágenes que preocupan: los barrios más afectados
Las fotografías que circularon en las últimas horas son elocuentes y muestran la dimensión de la emergencia. Varios sectores, especialmente aquellos linderos al dique, aparecen completamente anegados por la crecida.
Entre las zonas más comprometidas se encuentran los barrios Agua Santa, Mercantil y 25 de Mayo. El sector de la feria del dique, donde hay viviendas y puestos comerciales, también se vio seriamente afectado por el avance del agua.
Respuesta de las autoridades: asistencia y monitoreo constante
Frente a este panorama crítico, organismos provinciales y municipales activaron de inmediato todos los protocolos. Se desplegaron operativos conjuntos de asistencia y prevención en toda la zona impactada.
Equipos técnicos y de emergencia recorren los barrios más afectados con un objetivo claro: relevar la situación de cada familia para detectar y cubrir necesidades urgentes. El trabajo es puerta a puerta en medio de un escenario complejo.
Las autoridades confirmaron que se mantiene un monitoreo constante y las 24 horas del comportamiento tanto del embalse como del río Dulce. Las tareas de asistencia a la población continúan de manera ininterrumpida mientras se evalúa la evolución de la crecida.
En algunos de los sectores más vulnerables, las autoridades no descartan la posibilidad de ordenar evacuaciones preventivas de vecinos. Esta medida se tomaría si el nivel del agua, que ya es histórico, continúa su tendencia en ascenso en las próximas horas.