Emilia Attias reveló que sufrió anorexia a los 14 años por las exigencias del modelaje
Emilia Attias reveló que sufrió anorexia a los 14 años por las presiones del modelaje. Un diagnóstico de una nutricionista la llevó a replantearse su imagen y recuperar su salud.
La actriz Emilia Attias contó que, cuando era adolescente y trabajaba como modelo, desarrolló trastornos alimentarios por la presión de cumplir con los estándares del medio. Un diagnóstico de anorexia la llevó a un punto de inflexión.
En diálogo con el canal Resumido, Attias recordó un episodio límite que vivió a los 14 años durante una producción de fotos. “Tuve una situación muy fea con dos mujeres grandes que casteaban. Me miraron con cara de asco y me dijeron ‘¿para qué viniste?’ Como diciendo: ’No te da el cuerpo’”, relató.
La actriz explicó que en esa época su cuerpo era “más hinchadito por las hormonas” y que, aunque no era una persona gorda, la trataban como tal porque no cumplía con los cánones de una modelo tipo. “No sé, pero no era una persona gorda. Me trataban como una persona gorda porque no eran los cánones de una modelo tipo. En esa época, yo era más grandota”, sostuvo.
Attias señaló que el comentario le afectó y que sintió la presión de bajar de peso para trabajar en el medio. “Me hicieron creer que para trabajar en el medio y tener éxito, la tarea en mi cabeza de catorce años era bajar de peso”, afirmó. Así, se sometió a esos cambios físicos y terminó excediendo el objetivo inicial: “No solo bajé esos cinco, bajé siete kilos. Estaba súper flaca y no estaba saludable. A mí no me gustaba estar así pero era lo que el medio me exigía. Fue muy feo y mi familia se asustó”.
El diagnóstico que cambió todo
Pese a su delgadez, Attias no manifestaba preocupaciones por su cuerpo hasta que consultó a una nutricionista. “La nutricionista me miró y me dijo: ‘Tenés anorexia’”, rememoró. En ese momento, al pesarse frente a un espejo, se vio “hecha un esqueleto” y sintió miedo. “Vi todos los huesos sobresalidos”, detalló.
La especialista le dio una advertencia contundente: “Mirá, tenés que venir en veinte días y pesar, por lo menos, doscientos gramos más”. Attias salió de la consulta y le dijo a su mamá: “No me gusta cómo estoy, no me gusta cómo me veo. Vamos a comer”. El impacto fue tal que logró recuperar tres kilos en solo veinte días.
Un nuevo comienzo
Desde entonces, la actriz inició un proceso de sanación basado en la revalorización personal. “De ahí nunca más me permití lastimarme de esa manera ni dejar que una exigencia del medio, que en realidad era equivocada, me volviera a poner en una situación peligrosa de tanto maltrato a mi cuerpo”, concluyó.