Empezaron reciclando bolsas de alimento y hoy mueven 25 toneladas de plástico por mes
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Empezaron reciclando bolsas de alimento y hoy mueven 25 toneladas de plástico por mes

En Campana, un grupo de mujeres convirtió una inquietud de barrio en una cooperativa que hoy le cambia la vida a 14 familias y gestiona los residuos de más de 120 productores. Lo que hacen con los bidones vacíos de agroquímicos es lo que nadie esperaba.

Un grupo de mujeres del barrio Los Pioneros, en Campana, transformó una inquietud vecinal en una cooperativa que hoy emplea a 14 personas y gestiona residuos para más de 120 productores de la región.

Se llama Eco Pioneras y nació en 2019, cuando Cristina Romero y una vecina empezaron a buscar respuestas a dos problemas que las incomodaban: la falta de gestión de residuos y la escasez de trabajo en el barrio. En ese momento, la idea era mínima: juntar bolsas de alimento para mascotas y con eso armar cartucheras y mochilas.

El proyecto quedó frenado por una enfermedad. La pandemia, sin embargo, lo reactivó. Con el respaldo de empresas locales, la actividad tomó vuelo y la cooperativa abrió un centro de acopio en Campana, desde donde empezó a ofrecer servicios de tratamiento y gestión de residuos reciclables no especiales.

El salto a los envases de agroquímicos

Entre 2021 y 2022 llegó el paso que cambiaría la escala del proyecto: Eco Pioneras se sumó al sistema de CampoLimpio, la asociación encargada de recuperar los envases vacíos de fitosanitarios en cumplimiento de la Ley 27.279. Desde su creación en 2018, esa organización ya superó los 28 millones de kilos de envases recuperados en todo el país.

Para las cooperativistas, entrar a ese circuito significó ampliar servicios y cargar con nuevas responsabilidades. También implicó enfrentar prejuicios: el trabajo rural y el manejo de bidones estuvieron históricamente asociados a los hombres.

“Al principio fue raro y nos costó. Los chacareros nos querían ayudar a descargar los bidones y nosotras les explicábamos que no podían porque no tenían los elementos de protección correspondientes. Nos decían: ‘¿Cómo una mujer me va a estar atendiendo y no me deja ayudarla?’”, contó Romero en diálogo con Bichos de Campo. Y resumió: “Fue romper un paradigma en cierto punto”.

Un centro de acopio con proyección regional

Hoy la cooperativa administra el Centro de Acopio Transitorio (CAT) que funciona en las afueras de Carmen de Areco. Desde allí trabaja con más de 120 productores de Salto, Chivilcoy, Lima, Zárate y San Pedro. En todo el territorio argentino, CampoLimpio cuenta con 99 centros operativos.

Juan Machera, gerente de Regiones de la entidad, explicó a Bichos de Campo por qué la tercerización de esos espacios deja valor en cada localidad. “La tercerización de la operación de los CAT genera mucho valor. Primero está la mano de obra que se logra. Y después está el entendimiento de que CampoLimpio existe para cuidar la salud y el medio ambiente de cada uno de los pueblos. Cada bidón enterrado afecta al pueblo, al colegio donde van mis hijos, al hospital que cuida a la gente. Con esto se agrega muchísimo valor”, sostuvo.

Romero, por su parte, remarcó que el crecimiento se dio sin subsidios ni asistencia estatal. “Demostramos que una cooperativa bien gestionada es una herramienta de trabajo y capacitación. Nosotros no dependemos del Estado. De hecho, tenemos de cliente al Estado”, afirmó.

Qué hacen con los residuos y cómo lo comunican

El corazón del servicio es la recolección y gestión de materiales descartados. El proceso contempla el retiro de los residuos, la clasificación de los materiales y la coordinación de su destino final.

“Nuestro nicho es la recolección. Nosotros cobramos por ese servicio, que va desde la recogida de los descartes hasta su clasificación y destino final. Hoy en día otorgamos incluso un certificado de trazabilidad aprobado por el Ministerio de Ambiente”, detalló Romero.

La cooperativa gestiona unas 25 toneladas mensuales de residuos plásticos. Además, armó un equipo de promotoras ambientales certificadas que recorre casa por casa Campana y localidades cercanas. La tarea: enseñar a los vecinos cómo separar y descartar los materiales y orientar a los productores para que entreguen los envases según la normativa.

En el caso de los recipientes vacíos de fitosanitarios, el procedimiento incluye el triple lavado y la perforación, dos pasos clave para una gestión correcta.

El próximo objetivo: fabricar materia prima

Eco Pioneras ya piensa en la etapa siguiente: completar la trazabilidad de los envases y avanzar hacia su procesamiento para obtener materia prima recuperada y darle un nuevo uso industrial.

“Soñamos y aspiramos con darle una trazabilidad completa a los bidones que gestionamos, con poder procesarlos, obtener materia prima recuperada y convertirla, por ejemplo, en caños plásticos para los cables de fibra óptica”, concluyó Romero.

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