Empezó mostrando artesanos en redes y ahora los sienta a la misma mesa: el giro de Tierra Emprendedora
¿Qué tiene que pasar para que un emprendimiento misionero deje de pasar desapercibido? La respuesta que encontró Analía Cucit después de cuatro años al frente de Tierra Emprendedora no fue una app ni una vidriera digital: fue sentar a los emprendedores en la misma mesa.
Analía Cucit creó hace cuatro años Tierra Emprendedora para darles vidriera digital a los productos misioneros que nadie veía. Hoy la propuesta mutó a encuentros cara a cara donde los emprendedores intercambian experiencias y herramientas para hacer crecer sus negocios.
La iniciativa nació con un objetivo claro: visibilizar emprendimientos y productos de Misiones que no tenían presencia en el mundo digital. Con el tiempo, su impulsora amplió el enfoque y sumó espacios de conversación presenciales entre quienes emprenden.
"Nadie se salva solo, y había emprendimientos que verdaderamente pasaban desapercibidos, artesanos que fabricaban artículos de primera calidad y no lo sabían mostrar. Además, yo también quería entrelazar esta idea de emprender desde la discapacidad", contó Cucit.
Su preocupación tenía un origen íntimo. "Como mamá de una persona con discapacidad, mi preocupación era qué sería de ellos, cuando las personas que los cuidan ya no están. Quería dejarles una herramienta para que ellos también se pudieran valer por sí mismos", amplió.
La creadora de Tierra Emprendedora detectó un patrón repetido entre los artesanos: producían piezas de calidad pero no las mostraban. "La idea fue cobrando fuerza; cuando me encontraba con artesanos que decían hice un trabajo re lindo, pero no le saqué foto y ya entregué me enfocaba más. Si podes mostrar tu trabajo a muchas personas ayudas a crecer tu negocio, pero si no lo hacés, si no los visibilizás, te podes quedar atrás", explicó.
El nombre de la propuesta no fue azaroso. Cucit eligió Tierra Emprendedora para identificar la iniciativa con Misiones, una decisión que también respondió a la identidad cultural que traía desde su cuna familiar y a la diversidad de actividades que desarrollan los emprendedores de la provincia.
De la pantalla al encuentro cara a cara
La propuesta creció y sumó espacios de conversación. Uno de ellos es "El arte de la pausa", una serie de encuentros en torno al té donde participan emprendedores y también personas que desarrollan distintas actividades como hobby o como emprendimiento paralelo a sus trabajos.
La dinámica apunta a que cada participante cuente qué hace, cuáles fueron los motivos que lo llevaron a desarrollar esa actividad y cómo la lleva adelante. "Siempre te encontrás con personas que saben hacer algo y lo transforman en emprendimientos. Y ahí empezamos con esas charlas y que eran muy enriquecedoras porque vos te nutrís de todo eso y vos vas creciendo en toda esa info que te comparten para ayudar", relató Cucit.
De una mesita en la costa a la pastelería propia
Una de las historias que forman parte de este entramado es la de Silvia Pereira, al frente de Bon Doce, un proyecto que nació durante la pandemia, en 2020.
Pereira había trabajado durante años en relación de dependencia hasta que en 2015 decidió independizarse. Primero abrió una despensa y maxikiosco. La pandemia modificó ese proyecto y la obligó a buscar una nueva salida: su negocio estaba ubicado junto a una escuela y, con las restricciones sanitarias, no había clases y las ventas cayeron. En ese contexto comenzó a elaborar masas dulces y otros productos de pastelería.
"Un día me pregunté ¿y si arranco con budines para vender?", recordó.
Comenzó tomando clases de pastelería que se dictaban de manera virtual y gratuita en YouTube durante la pandemia y luego salió a ofrecer sus productos entre conocidos y vecinos. En agosto de ese año ya tenía definido que necesitaba darle una identidad al emprendimiento. Así nació Bon Doce Pastelería, "Buen Dulce" en portugués.
El objetivo inicial era vender y generar ingresos, pero con el paso del tiempo Pereira comenzó a capacitarse en distintas áreas y a definir hacia dónde quería llevar su marca. "Hubo muchas caídas, me preguntaba ¿será realmente que quiero hacer esto? y hoy ya estoy avanzando con los papeles hacia el objetivo la tienda física", se alegró.

