Emplea Neuquén: el requisito que define quién entra al programa y quién queda afuera
El programa que ya suma casi 60.000 inscriptos aplica un filtro que no todos conocen y que define quién tiene prioridad para acceder a una entrevista. Mientras tanto, la cartera investiga junto a la Fiscalía a quienes se hacen pasar por el programa para pedir datos.
El programa Emplea Neuquén acumuló casi 60.000 inscriptos en tres años y, según el ministro de Trabajo y Desarrollo Humano, Lucas Castelli, más de 11.000 de ellos consiguieron un empleo en relación de dependencia que todavía mantienen.
El funcionario explicó que ese número no sale de un conteo interno del programa, sino de un cruce entre la base de datos provincial y los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Es decir, se mide contra aportes reales y no contra declaraciones de los propios postulantes.
El "caminito" que recorrieron 38.000 personas
De todos los que se anotaron por la web, unos 38.000 completaron la etapa que en el Ministerio llaman "el caminito": una entrevista presencial en una oficina de empleo, un diagnóstico de perfil y la entrada al circuito de formación o preselección.
Castelli aclaró que la cantidad de inscriptos no debe leerse como la cifra de desocupados de la provincia. Al programa también llegan personas que ya tienen trabajo y buscan uno mejor o directamente cambiar de rubro.
Dos caminos para llegar al empleo
La inserción laboral se organiza en dos vías. En la modalidad directa, el Estado arma ternas de candidatos y cada empresa define a quién contrata. Por ese mecanismo se ubicaron alrededor de 2.300 personas.
En la modalidad indirecta, los participantes pasan por talleres de currículum, simulacros de entrevistas o cursos de oficio y después salen a buscar trabajo por su cuenta. Ahí aparece el problema del seguimiento: "Por ahí nosotros no nos enteramos si consiguió empleo, ¿se entiende? Por eso el cruce que hacemos con la Superintendencia", admitió Castelli.
El desafío de sumar a las empresas
Para el ministro, uno de los obstáculos más duros fue convencer al sector privado de usar la herramienta. "Nos costó mucho generar un vínculo con el sector privado, entendiendo que el Estado era un consultor a costo cero", afirmó.
El circuito funciona así: las compañías le comunican el perfil que necesitan a los relacionadores del programa y los equipos técnicos filtran candidatos según esos requisitos. El seguimiento posterior queda en manos de la empresa, no de cada postulante.
Jóvenes y primer empleo, el tramo más difícil
El segmento de 18 a 25 años concentra una de las mayores dificultades para acceder al primer trabajo, aunque también hay empresas interesadas en incorporar jóvenes para capacitarlos. Las propuestas de formación van de 150 a 260 horas e incluyen prácticas de entrevistas.
Castelli también marcó un cambio en las expectativas de permanencia: los jóvenes y las compañías ya no piensan igual cuánto tiempo conviene quedarse en un mismo puesto.
Neuquén primero: el filtro del domicilio
Con unas 25.000 personas por año llegando a la provincia, el ministro fue directo sobre el criterio de prioridad. "Bienvenidos, hermanos coprovincianos, pero que sepan que los neuquinos y las neuquinas van a ser la prioridad", sostuvo. El domicilio en Neuquén funciona como el primer filtro del programa.
Por otro lado, la cartera trabaja junto a la Fiscalía por mensajes falsos de personas que se hacen pasar por integrantes del programa para citar postulantes u obtener datos personales. El único canal válido para verificar una convocatoria es el oficial de Emplea Neuquén.