Empresario acusado de abusar de compañeros de su hijo se declara inocente y guarda silencio ante la Justicia
Marcelo Porcel se declaró inocente en una audiencia virtual, pero se negó a responder a la Justicia. Su abogado defiende su libertad, mientras la querella revela que habría al menos cuatro víctimas más y exige su detención inmediata. ¿Qué contenían las imágenes halladas en su teléfono?
En una audiencia virtual que mantuvo en libertad, Marcelo Porcel se declaró inocente de las graves acusaciones en su contra y se negó a responder las preguntas de la fiscalía. El empresario está imputado por abusar sexualmente de al menos diez alumnos de un colegio de Palermo, todos compañeros de sus hijos. Su abogado defensor adelantó que presentará un escrito, mientras la querella exige su inmediata detención.
La audiencia se desarrolló de manera telemática, con Porcel en libertad bajo medidas cautelares. Pablo Gianotti, el abogado que representa a los denunciantes, expresó su preocupación a TN: “El acusado debería estar detenido. No sabemos si está en Argentina o no”.
Gianotti reveló un dato escalofriante: existen al menos otros cuatro menores que habrían sido víctimas, cuyos casos aún no están formalmente incorporados a la causa. “Sus padres están desilusionados con la pasividad de la Justicia. Son de Cañuelas. Sus progenitores desean que esto salga a la luz”, sostuvo el letrado, agregando que “también hay dos que ya son mayores”.
¿Qué pide la fiscalía?
El fiscal Pablo Turano solicitó formalmente la indagatoria de Porcel por una decena de delitos. La imputación incluye “diez hechos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representación de menores de sus partes genitales con fines sexuales”.
La investigación judicial comenzó el 5 de julio de 2024, cuando se radicó la primera denuncia en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, a cargo del juez Carlos Bruniard. La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1 intervino desde el primer momento.
Originalmente, en diciembre pasado, el fiscal Turano había pedido indagar a Porcel por siete casos. Sin embargo, en un nuevo dictamen presentado hace dos semanas, sumó las denuncias de otras tres víctimas que se presentaron en enero, elevando el número total de casos reconocidos en la causa a diez.
Los hechos investigados se habrían sucedido entre 2022 y 2024. Según consta en el expediente, los abusos consistieron en “tocamientos con connotación sexual en las partes pudendas al realizar masajes con cremas sobre sus integridades físicas”.
El patrón de los encuentros y el contenido hallado
Los testimonios de las víctimas, recogidos en Cámara Gesell, detallan un modus operandi repetitivo. Los encuentros ocurrían en tres lugares: el departamento de Porcel en el piso 26 de la Torre Le Parc, otro departamento frente a ese edificio propiedad de su madre, y una oficina en un edificio emblemático de Retiro.
Según los relatos, las reuniones se presentaban como “juntadas” organizadas por el empresario. Porcel proveía bebidas alcohólicas como vodka y tequila, e incentivaba a los adolescentes a participar en “competencias de resistencia” bebiendo, a cambio de dinero. “Si te tomás todo este vaso, yo te doy $1000”, relató una de las víctimas sobre lo que le habría dicho el acusado.
Además, el imputado les transfería dinero a billeteras virtuales para que hicieran apuestas online. En una ocasión, Porcel habría ofrecido dinero a quienes corrieran desnudos alrededor de una mesa. “Lo hicimos todos menos uno”, contó uno de los chicos. Los testimonios coinciden en señalar situaciones de contacto físico bajo la excusa de masajes.
Un hallazgo clave fue el contenido del celular secuestrado a Porcel. Los investigadores encontraron imágenes de contenido sexual, entre las cuales había capturas de videos de una cámara de seguridad colocada en el baño de su casa. Algunas de las víctimas ya son mayores de edad por haber cumplido años durante la investigación.
El juez Bruniard dictó una medida cautelar que prohíbe a Porcel cualquier tipo de contacto, directo o indirecto, con las víctimas, testigos y sus familias. También fijó una distancia mínima que debe respetar en lugares como el colegio de Palermo o el Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires.
El expediente ya cuenta con peritajes psicológicos oficiales y de parte. Las conclusiones son contundentes: “No se detectaron fabulación ni cuadros psicopatológicos” en los denunciantes, y tampoco “se hallaron alteraciones mentales, discurso incoherente ni influencia directa de terceros”.
Por el momento, el fiscal no ha solicitado la detención del empresario, pero la causa continúa su curso, sumando pruebas y testimonios en una investigación que sigue abierta.