En Chaco el agua no baja y una familia arma un baño propio: cuánto sale alquilarlo por día
¿Cuánto sale alquilar un baño químico cuando el Municipio no lo acerca? En Barranqueras la respuesta dejó a una familia sin salida, mientras el agua sigue subiendo.
La situación en Barranqueras, Chaco, se agrava con el correr de las horas. Las calles de esta localidad ubicada a menos de media hora de Resistencia están completamente anegadas y los barrios quedaron prácticamente aislados: para moverse, los vecinos dependen de canoas de madera o de alguna lancha con motor.
De acuerdo con lo que informó el cronista Alan Ferraro desde el lugar para TN, en la provincia ya hay más de 1000 evacuados y el panorama empeora día tras día.
Solidaridad que no alcanza
La emergencia activó una cadena de ayuda: llegaron donaciones de comida y de ropa, aunque el volumen resulta insuficiente para la magnitud del problema. “Son ya más de 15 días de gente que está alimentada básicamente a guiso y torta frita. Eventualmente comen algún pescado si logran pescarlo”, relató el periodista.
Buena parte de los vecinos se resiste a dejar sus viviendas por temor a que les roben. La rutina se volvió una ingeniería diaria: durante el día permanecen en la casa aunque deban quedarse sobre el techo o en un primer piso, y a la noche regresa el padre de familia para custodiar lo poco que les queda. Mientras tanto, familias enteras se desplazan a remo por las calles convertidas en ríos.
Los animales, otro frente de la emergencia
Caballos, cabras, chivos, cerdos, gallinas, perros, gatos y gallos se amontonan en los pocos metros de tierra seca que todavía resisten. “La gente aprovecha cuando ve animales que pueden ser su cena. No es algo morboso, es lo que pasa. Marca la precariedad en la cual están viviendo”, describió Ferraro.
La odisea de Ayelén: un baño químico a $100.000 por día
Hace dos semanas que Ayelén sostiene sola el cuidado de sus padres y de sus hijos. Su papá es un jubilado con discapacidad, tiene una úlcera en el pie que le impide caminar con normalidad y no cuenta con un baño cerca.
“Queremos solicitar un baño químico. Le pedimos al Municipio y me dijeron que tengo que alquilar mi propio baño, como ellos”, denunció la mujer. Las autoridades instalaron cuatro baños químicos para toda la comunidad, pero quedaron a una distancia que el hombre no puede recorrer.
Frente a la desesperación, Ayelén consultó cuánto cuesta alquilar una de esas unidades. “Me dijeron que cobran $100.000 por día”, contó.
A la situación de su padre se suma la de su hermano, que tuvo que armar una tarima con palets para poder entrar a su casa, sumergida bajo metro y medio de agua.
Gabriel, entre el terraplén y la familia
Otro vecino de Barranqueras, Gabriel, atraviesa una realidad parecida. Construyó una tarima para que su esposa y sus dos hijos puedan permanecer en la vivienda mientras él sale a trabajar con sus animales. Ellos duermen sobre esa estructura, que les permite acceder a un sector seco. Él, que tiene nueve caballos, una vaca y otros animales, pasa las noches en el terraplén conocido como “el dique” para cuidarlos.
Cuando fue al municipio a pedir alfalfa para sus caballos, la respuesta fue negativa. “Me dijeron que solo podían ayudar a gente que tiene uno o dos caballos. Que no tenían comida para eso”. Después, una funcionaria le aseguró que el municipio ya los había asistido. “En ningún momento apareció nadie. Nosotros nos estamos arreglando con nuestras cosas”, señaló.
Gabriel necesita alfalfa o maíz para él y para los demás vecinos que están con animales en el terraplén. Quien quiera colaborar puede llamar al 3624-923384.
Fundación Sí: la colecta que apunta a la segunda etapa
Manuel Lozano, creador de la Fundación Sí, llevó donaciones a Chaco y confirmó que la ONG continúa recibiendo aportes. En diálogo con TN, explicó que en una catástrofe de este tipo el trabajo se divide en dos fases. La primera es la asistencia inmediata, con el objetivo de cubrir las necesidades básicas, sobre todo la alimentación. La segunda llega cuando el agua empieza a bajar y las familias regresan a sus hogares.
“Ahí empieza la parte más difícil, donde algunos tienen pérdida de su propiedad, en otro caso pérdida de herramientas de trabajo, en otro caso parte del mobiliario. Entonces ya es un trabajo más artesanal, ir viendo familia por familia qué fue perdiendo”, detalló.
La fundación ya tiene voluntarios en las provincias afectadas y, según Lozano, “lamentablemente el pronóstico indica que queda mucho por delante”.
La colecta se hace en dinero y no en alimentos ni ropa, por tres motivos: permite comprar en los lugares afectados, acceder a precios mayoristas o de fábrica y evitar los costos logísticos de trasladar mercadería a lo largo del país. “El dinero nos permite seguir comprando específicamente lo que va necesitándose en cada etapa, de acuerdo con el momento que se atraviese con el agua en cada localidad”, fundamentó.
Para donar, el alias es Dona Fundación Sí y el titular de la cuenta debe figurar como Fundación Sí Argentina. “No donen a otra cuenta que el titular no aparezca que sea la fundación”, advirtió Lozano. El 100% de lo recaudado se destina a alimentos y a todo lo necesario para la vuelta a casa.
Rescates en el río y una proteccionista que pide ayuda
La Policía Fluvial recorre los sectores inundados y rescata a los animales que quedaron solos. En uno de esos operativos encontraron a un perro aislado en medio del río. Milagros, rescatista y proteccionista de la zona, trabaja a diario sacando animales del agua y atendiéndolos en su propia casa.
“Cada vez son muchísimo más los animales que rescatamos y que necesitan atención veterinaria. Necesitamos alimentos e insumos”, afirmó. Quien quiera colaborar puede comunicarse al 3625-487505.
La Armada y el Ejército, con tiempos distintos
La Armada llegó a Corrientes en la noche del jueves y desde el lunes comenzará a asistir a localidades aisladas. El Ejército, en tanto, está en apresto y listo para salir, según confirmó el Ministerio de Defensa del Chaco, aunque no podrá desplegarse hasta que el gobernador se comunique formalmente con la Agencia Federal de Emergencias para solicitarlo.
Mientras tanto, la vida en Barranqueras avanza en cámara lenta. Ollas populares con guiso, torta frita, mate cocido y chocolatada que algunas iglesias acercan por la tarde. El agua se estabilizó pero no baja, y se aguarda una nueva crecida que llega desde Brasil y Misiones. Desde la ruta hasta el fondo del barrio, una casilla tras otra. Todas bajo el agua.