¿Qué pasará cada fin de semana cuando las chicas del Hogar de Posadas vuelvan a sus casas después de aprender el oficio? La escuela que se abre en Jujuy y Catamarca tiene un plan que va más allá del aula.
El Hogar de Niñas Isabel Llamosas de Alvarenga, en Posadas, abrirá una Escuela de Panadería pensada para las niñas y adolescentes que viven en la institución y también para sus madres o referentes familiares, según confirmó la entidad.
El espacio funcionará en la sede de Jujuy y Catamarca, donde el Hogar ya dispone de dos ambientes y del equipamiento para elaborar panificados. El acuerdo firmado incluye asistencia técnica, capacitación y fondos para acondicionar los lugares y dejar la escuela en marcha.
La directora del establecimiento, Paola Monteggia, contó a El Territorio que la meta es desarrollar capacidades y acercar herramientas concretas a las familias. "Esto constituye una propuesta de alto impacto social, educativo y comunitario", afirmó.
Un oficio que viaja a la casa
El proyecto se apoya en cómo funciona hoy el Hogar: diez niñas se alojan de lunes a viernes durante el ciclo lectivo y los fines de semana vuelven a sus casas. Esa rutina semanal es la que le da sentido a la propuesta.
Monteggia explicó que las participantes podrán incorporar conocimientos y compartir parte de lo aprendido con sus familias. "Se busca que cada niña pueda adquirir conocimiento como así también la posibilidad de llevar a sus casas los productos elaborados", detalló.
La directora también puso el foco en el futuro de las adolescentes. "La propuesta de enseñar un oficio también es brindar oportunidades para el egreso como también la inclusión laboral a posterior", sostuvo.
Qué se va a enseñar y quién pone qué
La formación abarcará manipulación de alimentos, elaboración de productos panificados y contenidos de administración. El Ministerio de Industria se hará cargo de la capacitación técnica y del acompañamiento para tramitar las habilitaciones municipales que sean necesarias.
La Fundación Industria y Economía, en tanto, aportará el respaldo económico para los gastos iniciales, el acondicionamiento de los ambientes y el mantenimiento del equipamiento ya disponible.
La Asociación Civil tendrá que asegurar que las actividades sean gratuitas para las niñas, organizar la participación de las madres y conseguir los insumos para sostener las jornadas de producción.
Una institución con casi un siglo de recorrido
El Hogar Isabel Llamosas de Alvarenga acumula unos 90 años de trayectoria. Nació como Patronato de Niños y con el tiempo fue cambiando su modalidad de atención. Desde hace dos décadas funciona como residencia convivencial para niñas de familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad económica.
En la actualidad ofrece alojamiento entre semana, alimentación, asistencia escolar, vestimenta, útiles y acompañamiento para que las chicas concurran a los establecimientos educativos. A eso se suman asistencia médica y espiritual, talleres y actividades recreativas y formativas.
La Escuela de Panadería se integra a ese esquema con la idea de ampliar las oportunidades de aprendizaje y acercar herramientas productivas a las niñas y a sus familias. El convenio entre el Ministerio de Industria y la Asociación Civil tendrá una vigencia inicial de un año, renovable por otro período igual. En ese lapso se acompañará la puesta en funcionamiento, con la expectativa de que después la escuela pueda sostenerse con la gestión de la propia institución.
Durante la firma del acuerdo también se evaluaron otras alternativas de formación ligadas al emprendedurismo, como cerámica y horticultura. La panadería, así, forma parte de una propuesta más amplia para incorporar conocimientos y capacidades que puedan transformarse en oportunidades de desarrollo para las niñas y sus familias.

