En el hospital de Bariloche leen Borges y Mariana Enriquez entre quimioterapias: cómo nació
Sociedad · Río Negro

En el hospital de Bariloche leen Borges y Mariana Enriquez entre quimioterapias: cómo nació

Cuatro años de encuentros de lectura en Oncología del Hospital Zonal de Bariloche, con Borges y Mariana Enriquez entre los autores elegidos. La historia de una mujer que, después de una de esas reuniones, volvió a leer con su hija.

En el servicio de Oncología del Hospital Zonal de Bariloche hay una biblioteca chiquita que, hace cuatro años, empezó a cambiar la rutina de los pasillos. Pacientes, familiares y personal de salud se juntan cada quince días a leer cuentos y relatos, una pausa distinta en medio de los tratamientos contra el cáncer.

La idea no salió de un proyecto formal ni de una resolución: nació del interés que algunos pacientes empezaron a mostrar por los libros que estaban en el sector. El licenciado en Enfermería Daniel Ruiz, parte del equipo de Oncología y uno de los impulsores, lo contó en Tardes con Voz, por Voz Radio 103.7.

“Con todo el equipo de trabajo siempre estamos viendo la forma de acompañar a los pacientes, no solo desde el tratamiento oncológico, sino también desde la parte emocional”, explicó Ruiz.

Así, lo que era una pequeña colección de ejemplares se transformó en reuniones periódicas donde se comparten cuentos, relatos y otros textos literarios. El objetivo es correrse, por un rato, del lugar de paciente.

“Es un encuentro de lectura para salir un poquito de lo que es el proceso de enfermedad que está pasando el paciente. Viene, se sienta en un sillón, tiene que hacer un tratamiento, y eso es muy movilizador. Entonces buscamos hacer algo distinto”, expresó el enfermero.

Cada quince días, un texto nuevo

Los encuentros se hacen aproximadamente cada quince días, los viernes a las 11 de la mañana, aunque las fechas pueden correrse según cómo se organice el servicio. Una semana antes, los organizadores difunden el texto que se va a leer para que quien quiera pueda llegar con la lectura hecha.

La selección es abierta y muchas veces sale de las sugerencias de los propios pacientes. En la última reunión, por ejemplo, leyeron “Alpiste para codornices”, un cuento del escritor conocido como Saki, elegido a partir de la propuesta de uno de los participantes.

No todos leen en voz alta, y está previsto: “Hay gente que va y lee, y hay gente a la que no le gusta leer en público porque le da vergüenza, entonces va a escuchar. Y eso es para todos”, señaló Ruiz.

Del encuentro puede participar quien está en tratamiento, sus familiares y también pacientes que pasan por el sector por alguna consulta y se suman. Ruiz aclaró que no es un taller literario formal, sino un espacio para escuchar, leer y conversar.

De Benedetti a Mariana Enriquez

En cuatro años pasaron por las lecturas autores y estilos muy distintos: Mario Benedetti, Jorge Luis Borges, Mariana Enriquez, Samanta Schweblin y Juan Rulfo, entre otros. La variedad tiene que ver con los gustos de un grupo que mezcla generaciones y trayectorias lectoras.

“A veces un paciente interpreta el cuento de una manera y otro lo interpreta de otra. También hay relatos que son más movilizadores por el proceso de salud que está atravesando la persona. Eso permite expresar cosas y sirve”, explicó Ruiz.

Después de cada lectura suele abrirse una charla sobre lo que el texto despertó o sobre las distintas interpretaciones que aparecieron. Según el enfermero, la recepción es buena tanto entre los pacientes como entre el personal: “A los pacientes les gusta y a nosotros también nos hace bien”, destacó.

Cuando el arte se suma a la lectura

Con el tiempo, la propuesta se amplió. En algunas fechas especiales, como el Día de la Tradición, organizan jornadas temáticas y convocan a grupos culturales. Por ahí pasaron el coro de la Escuela Municipal de Arte La Llave, grupos de danzas folclóricas y músicos que tocan charango.

La intención es abrir más puertas y ofrecer otras experiencias culturales dentro del hospital. “Entendemos que el arte es importante en el proceso del paciente con su enfermedad. Por eso no hacemos solamente lectura, sino que estamos abiertos a todo lo que involucra el arte”, explicó Ruiz.

Una mujer volvió a leer con su hija

Uno de los efectos que más valora Ruiz es el de despertar o recuperar el interés por los libros, incluso después de dejar el hospital. Como ejemplo contó el caso de una integrante de la Fundación Cerca Tuyo, organización que suele acompañar las actividades.

La mujer le dijo que, tras participar de un encuentro, volvió a compartir lecturas con su hija. “Me dijo que estaba muy contenta porque había vuelto a leer con su hija. Le contaba lo que habíamos leído, le pasaba el texto y después lo comentaban juntas”, relató.

Para Ruiz, esas situaciones muestran que la iniciativa puede seguir más allá del tiempo que las personas pasan internadas. “Si eso sucede aunque sea con un pequeño porcentaje de todos los que participan, creo que ya ganamos todos”, expresó.

La biblioteca que crece con donaciones

La pequeña biblioteca que dio origen a todo sigue en el sector de Oncología y se renueva con aportes de la comunidad. Reciben donaciones de libros de forma periódica: algunos se quedan en el espacio, otros se intercambian o se destinan a la biblioteca general del hospital.

Ruiz también destacó la colaboración de vecinos y organizaciones que se acercan para conocer qué necesita el servicio. Entre las experiencias recientes mencionó a una feria del barrio Las Victorias, cuyos organizadores se comunicaron con el equipo y colaboraron con la iniciativa.

“La gente de Bariloche es muy solidaria, y más cuando se trata del hospital. Nosotros trabajamos para ellos y siempre estamos muy agradecidos”, señaló.

Cuatro años después, los encuentros siguen siendo parte de la actividad del servicio de Oncología, con pacientes, familiares, voluntarios y trabajadores. Para Ruiz, el acompañamiento durante una enfermedad también puede pasar por la literatura, la música y la conversación.

“Es una actividad que hace bien a los pacientes, a sus familiares y a nosotros”, concluyó.

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