En el norte de Santa Fe, 50 bomberos combaten el fuego con lo que venden en su propio cuartel
Laura es tesorera del cuartel de bomberos de Blas Parera. Con 50 compañeros y hasta 10 salidas por día, hacen lo imposible para sostener el servicio. Pero hay un ingreso que ya no entra y una cifra que lo complica todo.
El cuartel de Bomberos Voluntarios ubicado sobre la avenida Blas Parera al 8.700, en el norte de la ciudad de Santa Fe, arrastra una crisis económica que pone en jaque su operatividad diaria. Con 50 integrantes y un promedio de hasta 10 salidas de emergencia por día, la institución no recibe los fondos que le corresponden por ley y debe financiarse con la venta de alfajores y pastas.
La tesorera de la entidad, Laura, fue contundente al describir la situación: "No nos están bajando los subsidios que nos corresponden por ley. En total nos deben 95 millones de pesos por cuartel. No tenemos otro ingreso para comprar vestimenta ni combustible".
La deuda reclamada asciende a $95 millones por cuartel y abarca tanto la falta de actualización presupuestaria como remanentes de años anteriores y la partida anual de 2026. Ese dinero es indispensable para cubrir gastos fijos como la compra de combustible para las unidades, la indumentaria de protección y las capacitaciones del personal.
Un reclamo que se escucha en todo el país
Este jueves a las 10, los cuarteles de bomberos voluntarios de Santa Fe y de todo el país realizaron un "sirenazo" simultáneo como protesta por la falta de pago de los fondos que establece la ley nacional 25.054. La medida fue simbólica y no afectó la prestación del servicio a la comunidad.
El presidente de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios, Raúl Ponisio, explicó el mecanismo de financiamiento del sistema: la ley establece que el cinco por mil de todas las pólizas de seguro —excepto las de vida— se destina a las instituciones de todo el territorio nacional. El problema actual es que esos remanentes no se transfieren.
"Hoy nos encontramos con un grave problema que el año pasado y años anteriores había un acumulado de un remanente que no se pagó, de un dinero remanente que no se pagó y que llega a la cifra de 59.000 millones de pesos, el cual está en una cuenta que es para bomberos, pero que no se puede distribuir", detalló Ponisio.
El dirigente pidió que ese dinero sea liberado para las más de mil asociaciones del país, lo que representaría alrededor de 45 millones de pesos para cada institución.
Lo que está en juego en el norte de la capital
Mientras esperan respuestas, el cuartel de Blas Parera sostiene su funcionamiento con el aporte voluntario de vecinos, la colaboración de algunos funcionarios y la organización interna de ventas de pastas y alfajores. Desde la conducción reiteran el llamado a la comunidad para sumarse como socios o realizar donaciones directas mediante transferencia bancaria.
La situación no es menor: se trata de una de las zonas de mayor crecimiento de la ciudad, con una demanda constante de servicios de emergencia. Sin combustible ni equipamiento adecuado, la capacidad de respuesta del cuartel queda en riesgo.