En el río Dulce, un ochogo se topó con un dorado enorme: lo que hizo dejó mudo al vecino que filmaba
Un vecino de Las Termas de Río Hondo filmaba el río Dulce cuando un ochogo atrapó un dorado enorme. Lo que hizo con el pez lo dejó hablando solo frente a la cámara.
Un vecino de Las Termas de Río Hondo vivió un momento que no esperaba y lo registró con el celular. Frente a sus ojos, un ochogo atrapó un dorado de dimensiones gigantescas y lo engulló entero, casi sin esfuerzo aparente.
La escena ocurrió en el río Dulce, donde las aves pescadoras son parte del paisaje cotidiano. Pero ver a una de ellas con una presa tan grande entre el pico es otra cosa.
“Es del tamaño de él”
Mientras grababa, el hombre no pudo disimular su asombro. La proporción entre el ave y el pez era tal que lo dijo en voz alta: “Es del tamaño de él, el dorado”.
El video muestra el momento exacto en que el ochogo manipula al pez para tragarlo. La imagen resulta difícil de creer: el dorado parece medir casi lo mismo que el cuerpo del ave.
El ave que se come peces de un solo bocado
En Santiago del Estero se lo llama ochogo u ochogho, aunque en otras zonas del país se lo conoce como biguá, cormorán negro, cormorán biguá, mbiguá, pato pescador o pato negro. Su nombre científico es Nannopterum brasilianus, también citado en la bibliografía como Phalacrocorax brasilianus.
Es una especie de plumaje oscuro, ampliamente distribuida en América y muy común en los ambientes acuáticos argentinos. Se trata de un buceador experto: se sumerge para cazar peces y, cuando logra atrapar uno, lo acomoda para tragarlo entero, casi siempre empezando por la cabeza.
Lo que hace posible escenas como esta es su anatomía. Estas aves tienen un pico ganchudo muy fuerte y un esófago extremadamente elástico que les permite dilatar el cuello para engullir presas de gran tamaño. Se alimentan casi exclusivamente de peces.
Una postal poco habitual en la fauna local
En una provincia atravesada por ríos y embalses que sirven de refugio y alimento a numerosas especies, estos encuentros permiten asomarse a comportamientos poco conocidos de la vida silvestre.
Esta vez, la sorpresa quedó resumida en la frase espontánea de quien filmó la secuencia: el dorado parecía ser casi tan grande como el propio ochogo.
Impactante: un ochogo se comió un dorado de casi su mismo tamaño https://t.co/QQibJdfSPL
— Nuevo Diario Web (@nuevodiarioweb) October 21, 2026
Impactante: un ochogo se comió un dorado de casi su mismo tamaño https://t.co/QQibJdfSPL
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