En el Santuario Catedral, el Obispo llamó a las mamás a un lugar especial: qué les dijo a cada una
Misa en el Santuario Catedral, homilía centrada en San Lucas y un gesto final con las madres en el Presbiterio: qué les dijo el Obispo antes de la bendición.
En la noche del domingo 18 de octubre, el obispo diocesano Mons. Luis Urbanč presidió la Santa Misa en el Santuario Catedral, en una celebración marcada por el Día de la Madre y por la memoria litúrgica de San Lucas evangelista.
Durante la ceremonia, el prelado rezó de manera especial por todas las madres: por las que siguen acompañando a sus familias y también por las que ya partieron. A ese recuerdo sumó súplicas por los enfermos que se encomendaron a la oración en esta eucaristía.
La figura de la mujer en el evangelio de San Lucas
En su homilía, además de la reflexión sobre los textos bíblicos proclamados, Urbanč se detuvo en el evangelista que la Iglesia recordó en la jornada. “Particularmente, San Lucas pone en un lugar muy especial la figura de la mujer, empezando por la misma Virgen María cuando describe el anuncio del Ángel. Entonces, destaca que la mujer ocupa un lugar importante en la predicación de Jesús”, señaló.
El obispo recordó que el evangelista se refiere de forma especial a la Madre de Jesús, y a partir de esa centralidad mariana trazó el eje de su mensaje.
El pedido a San Lucas y el desafío personal
En esa línea, pidió al evangelista “que nos ayude a meditar todos los días, exhaustivamente, la Palabra de Dios, y a poner en práctica aquello que meditamos, que no sea solamente curiosidad sino un desafío personal para poder configurarnos con Cristo, poner en práctica el modo de vivir de Jesús, que tiene que ser nuestro modo de vivir”, afirmó.
La celebración también incluyó el canto a la Madre Morena. Antes de la bendición final, el Obispo invitó a las madres presentes a acercarse al Presbiterio, donde les impartió una bendición especial.