Casi 95 viandas por día, 110 módulos alimentarios y 102 garrafas por mes: el municipio de General Acha no da abasto y desde el área de Desarrollo Humano admiten que crecen los pedidos. La funcionaria que lo detalla habló de las carencias que más golpean a los vecinos.
La secretaria de Desarrollo Humano y Educación de la Municipalidad de General Acha, Mirta Scheffer, confirmó un escenario que se repite en los barrios: cada vez más familias necesitan ayuda del Estado para cubrir lo básico. La funcionaria habló con Telega y describió cómo se sostiene la asistencia social en la localidad.
“Se nota el aumento en las necesidades, particularmente en las carencias para el pago de los servicios esenciales”, sostuvo Scheffer. La falta de trabajo y los ingresos que no alcanzan explican, según su lectura, por qué muchos vecinos terminan golpeando la puerta del municipio para poder llegar a fin de mes.
Los números que muestran la crisis
El área que conduce Scheffer entrega casi 95 viandas diarias y 110 módulos alimentarios, cada uno con 10 productos de primera necesidad. A eso se suman unas 102 garrafas por mes para que las familias sin recursos puedan acceder al gas.
La asistencia no termina en la comida. El municipio también aporta para la compra de leña en los meses de frío, otorga subsidios para afrontar deudas de servicios esenciales y cubre gastos de traslado a Santa Rosa para quienes necesitan atención médica que no se consigue en General Acha.
El abanico de prestaciones intenta responder a distintas urgencias, desde el plato de comida hasta la salud y el pago de las boletas. Pero el crecimiento de los pedidos deja a la vista una realidad incómoda: hay hogares que ya no pueden cubrir sus necesidades con lo que generan.
Dos familias que dependen del municipio para tener techo
Scheffer también se refirió a dos grupos familiares que reciben acompañamiento desde hace años por problemas habitacionales. En un caso, la familia perdió su vivienda y el municipio ayuda a pagar parte del alquiler. En el otro, la comuna cubre el alquiler completo y además entrega canastas alimentarias.
“Ojalá pudiéramos brindar soluciones integrales. Por el momento podemos brindar estas alternativas”, expresó la funcionaria, que reconoció los límites de la ayuda frente a situaciones que piden respuestas de fondo.
Según indicó, el intendente Abel Sabarots hizo gestiones para avanzar en posibles soluciones habitacionales para ambas familias. Mientras tanto, el municipio mantiene el respaldo económico y alimentario para que puedan atravesar lo más urgente.
El esquema de asistencia abarca así varios frentes: alimentación, calefacción, servicios y vivienda. La preocupación central, según lo planteado por Scheffer, pasa por el aumento constante de las necesidades y por la dificultad de muchas familias para sostener sus gastos básicos con recursos propios.