En Humanidades cambiaron la forma de cursar: el motivo que preocupa a la UNaM

En la Facultad de Humanidades de la UNaM hay estudiantes que ya no cursan como antes. Un funcionario contó qué los obligó a cambiar la forma de organizar sus carreras y qué pasará con el comedor.

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En Humanidades cambiaron la forma de cursar: el motivo que preocupa a la UNaM
En Humanidades cambiaron la forma de cursar: el motivo que preocupa a la UNaM

La situación económica está cambiando la forma en que los estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FHyCS) de la UNaM transitan sus carreras. Muchos redujeron la cantidad de materias que cursan para ganar tiempo y salir a buscar ingresos.

El dato lo planteó Ricardo Oettel, secretario de Bienestar Estudiantil de la FHyCS, en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde también habló del comedor universitario y de las políticas de acompañamiento de la Facultad.

Según explicó, antes un estudiante podía organizar su trayectoria para cursar siete, ocho o hasta diez materias. Ahora algunos eligen tres, cuatro o cinco y dejan parte del día libre para trabajar.

La mayoría de esas actividades, señaló, son informales y responden tanto a la necesidad de cubrir gastos propios como a la de aportar al ingreso familiar.

La reducción de la carga académica no implica necesariamente abandonar los estudios, pero sí puede estirar los tiempos de graduación. Oettel indicó que una carrera pensada para cinco años puede terminar demandando siete si el estudiante recorta sistemáticamente la cantidad de materias por año.

A eso se suma el impacto de las preocupaciones económicas sobre la concentración y el rendimiento. Desde Bienestar Estudiantil observan que la necesidad de conseguir trabajo convive con las exigencias de la carrera y puede generar frustraciones y afectar el bienestar emocional.

En ese contexto, el funcionario remarcó que la Facultad busca acompañar el tránsito universitario con distintas políticas, entre ellas el comedor, el albergue y el jardín maternal para estudiantes que tienen hijos y necesitan un espacio de cuidado mientras van a clases.

El comedor, garantizado para 2026 pero con dudas para 2027

En medio de las dificultades presupuestarias que atraviesan las universidades nacionales, la FHyCS decidió sostener el comedor universitario durante todo 2026. La institución garantiza almuerzo y cena y, según Oettel, no fijó un cupo restrictivo para el acceso.

La Facultad tiene más de 7.000 estudiantes, mientras que al comedor concurren entre 350 y 400 personas por día, según la jornada.

La decisión de mantenerlo responde a que se trata de una de las principales herramientas de bienestar estudiantil y, para muchos jóvenes, es una condición importante para quedarse en la ciudad y seguir estudiando.

Sin embargo, sostenerlo se volvió cada vez más costoso. La Facultad compra los alimentos mediante licitaciones públicas —carnes, pastas, frutas y verduras— y, de acuerdo con Oettel, cada nuevo proceso de compra deja ver cómo siguen moviéndose los precios.

El comedor también necesita una organización especial durante los paros universitarios. Cuando las medidas de fuerza afectan al personal que habitualmente trabaja en la cocina, desde la Facultad buscan alternativas para que los estudiantes que necesitan el servicio no se queden sin su almuerzo.

En esas jornadas se organizan integrantes de la institución y agrupaciones estudiantiles para cocinar y servir con los insumos disponibles. Las llaman “almuerzos solidarios” y, aunque la asistencia baja porque no hay actividad académica normal, suelen concurrir entre 120 y 150 estudiantes.

Oettel aseguró que la Facultad ya tomó las previsiones presupuestarias para garantizar el comedor hasta el último período de exámenes de 2026. La situación para el próximo año, en cambio, todavía no está definida.

El funcionario explicó que cada facultad de la UNaM decide por su cuenta el sostenimiento de este tipo de servicios, por la autonomía presupuestaria. En ese marco, señaló que otras unidades académicas, como Enfermería y Ciencias Exactas, no cuentan con comedor.

Para Humanidades, la decisión de este año fue priorizar su continuidad, aunque todavía no existe una definición sobre cómo se afrontará el servicio durante 2027.

Menos acompañamiento y más dificultades para estudiar

Otro de los puntos que mencionó Oettel fue la reducción de herramientas de acompañamiento económico. Sostuvo que hoy son pocos los estudiantes que acceden a Progresar y cuestionó que el monto de la beca esté congelado, según su descripción del escenario actual.

En paralelo, la Facultad intenta sostener sus propias políticas de acompañamiento para evitar que las dificultades económicas se traduzcan directamente en la interrupción de las trayectorias universitarias.

El escenario plantea un desafío que va más allá de la continuidad del comedor. La necesidad de trabajar, la reducción de materias y el estiramiento de los tiempos de las carreras muestran cómo las condiciones económicas pueden modificar progresivamente la experiencia universitaria.

Mientras tanto, desde Humanidades aseguran que durante lo que resta de 2026 el comedor seguirá funcionando como una de las herramientas centrales para acompañar a los estudiantes que más necesitan ese respaldo.

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