En Jujuy abren la puerta y los dejan afuera: el alerta que ya no pueden frenar
Tres mil dosis, menos de una semana de margen y una frontera que complica todo: en Zoonosis de San Salvador de Jujuy ya saben que lo que viene no alcanza. La campaña que arrancó en julio quedó a mitad de camino y el reclamo por las 80 mil vacunas que faltan sigue sin respuesta.
La campaña de vacunación antirrábica en San Salvador de Jujuy sigue frenada y el stock disponible se consume a toda velocidad. Desde la Dirección de Zoonosis de la Municipalidad capitalina confirmaron que quedan apenas unas 3.000 dosis, suficientes para menos de una semana, mientras esperan un envío desde Nación que nunca se normalizó.
La directora del área, Jimena Saez, recordó que la campaña arrancó en julio y quedó interrumpida al mes siguiente: "Iniciamos la campaña en julio y a principios de agosto tuvimos que suspenderla por falta de insumos", declaró.
El problema excede la salud animal. Según la funcionaria, la rabia es una amenaza concreta para las personas: "La rabia es una enfermedad mortal. Argentina no es libre de rabia, como ningún país es libre de rabia", advirtió.
La ubicación fronteriza de Jujuy agrava el panorama. Saez señaló que Bolivia registra circulación de rabia canina y humana, por lo que sostener las campañas de prevención en la provincia resulta clave.
Un reclamo que no llega: faltan 80 mil dosis
El municipio recibió hace poco 3.500 dosis, un volumen que no alcanza para cubrir la demanda. Con unas 3.000 en stock y un consumo elevado, el margen es mínimo: "Para nosotros es una semana o menos de una semana. Nosotros nos terminamos estas 3.000 dosis", afirmó la directora.
El Registro Único de Mascotas permite dimensionar la brecha. Durante el año pasado se vacunaron alrededor de 100.000 animales, pero en la campaña de julio solo se llegó a unos 12.000. "Es así que nos faltan 80.000 dosis", precisó Saez.
Con ese escenario, el municipio decidió concentrar lo que queda en los barrios más vulnerables, donde hay muchos animales en la vía pública y dificultades para llegar a los centros de atención. A la vacunación se suman desparasitaciones y castraciones dentro de los operativos de bienestar animal.
Mordeduras y animales que nadie reconoce como propios
Saez apuntó a una situación que se repite en distintos barrios: animales que permanecen en la calle aunque tengan dueño. "Los vecinos siempre dicen que no hay animales en situación de calle, sino que están los tenedores responsables que los dejan en la calle. Les abren la puerta y los dejan afuera", describió.
Esa práctica favorece la reproducción y multiplica los riesgos sanitarios, incluido el de las mordeduras. "Muerden, tenemos mucha gente que ha sufrido lesiones por mordeduras", sostuvo la funcionaria.
Desde Zoonosis mantienen contacto permanente con los hospitales ante esos casos y realizan controles antirrábicos de los animales involucrados. "La verdad que nos estamos desbordando ante una situación que no podemos resolver", expresó Saez.
Sobre el origen del faltante, la funcionaria apuntó a los recortes a nivel nacional, que también alcanzaron a organismos estatales vinculados a la producción de estos insumos. Las vacunas se generan en laboratorios nacionales, luego se derivan a las provincias y estas las distribuyen entre los municipios.
Mientras siguen las gestiones para conseguir nuevas dosis, desde Zoonosis remarcaron que la vacunación es de aplicación obligatoria y que las 3.000 disponibles no alcanzan para cubrir la demanda de la Capital.


