El obispo de Jujuy marcó qué distingue a la provincia cuando llega el 2 de noviembre: las ofrendas en casa y una relación con los antepasados que no se corta. Pero también habló de Halloween y de lo que las familias les transmiten a los chicos, y ahí dejó una pregunta incómoda.
El obispo de Jujuy, César Daniel Fernández, se refirió a la conmemoración del Día de los Fieles Difuntos y subrayó que la provincia vive esa fecha con un rasgo que la distingue: el vínculo cotidiano con los antepasados que ya partieron. Lo hizo en medio de una jornada marcada por visitas a los cementerios, rezos y las mesas de ofrendas armadas en las casas.
Una relación que no se corta con la muerte
Para el obispo, lo que ocurre cada 2 de noviembre en Jujuy tiene una explicación cultural profunda. "En nuestra provincia se caracteriza precisamente por una fuerte vinculación con nuestros antepasados, aquellos que han partido ya de este mundo. Los sentimos muy cercanos y en este día le rendimos nuestro homenaje visitando el cementerio, haciendo las ofrendas en casa para también honrarlos", expresó Fernández.
Esa cercanía se traduce en gestos concretos: familias que se acercan a los cementerios, que rezan por sus difuntos y que preparan las tradicionales ofrendas. La Iglesia acompaña ese movimiento con misas celebradas en los propios cementerios, donde se reúnen numerosas familias para recordar y rezar por sus seres queridos.
Halloween, las costumbres nuevas y la convivencia
Consultado sobre la presencia de Halloween en la sociedad, Fernández trazó una diferencia con las tradiciones que considera más enraizadas en la provincia, aunque sin plantear un conflicto. "Lo nuestro, lo que sentimos así como más arraigado, es el sentimiento de la devoción a los santos y a los difuntos. Eso nos ha acompañado desde siempre", sostuvo.
El obispo recordó que los pueblos originarios también mantienen una conexión fuerte con sus antepasados, una tradición que sigue viva en distintas comunidades jujeñas. Y sobre las celebraciones de otras culturas fue claro: "Vemos también otras modas, otras costumbres, otros pueblos que tienen otras miradas, y bueno, hay que coexistir".
Sin embargo, dejó una inquietud sobre el modo en que se transmite esa celebración a los más chicos. "Yo hoy pensaba qué le explicará un papá, una mamá, a su hijo de qué se trata, porque eso me gustaría saber qué es lo que se enseña en eso, que desconozco la verdad", señaló.
El legado de los que dieron la vida
Más allá de las diferencias entre celebraciones, Fernández puso el acento en el recuerdo de los familiares fallecidos como un lazo que cruza generaciones. "Yo creo que no hay familia, no hay ser humano que no se sienta vinculado a sus padres, a sus abuelos, a todos los que han pasado por este mundo", expresó.
En esa línea, recordar a los antepasados implica también reconocer lo que hicieron por los suyos y sostener su legado. "Venimos de aquellos que nos han dado la vida y a quienes recordamos por todo lo que hicieron por cada uno, y queremos hoy pedir por su eterno descanso", agregó.
Colectivos jujeños rumbo a Córdoba
Por otro lado, el obispo se refirió a los viajes religiosos que distintas comunidades de Jujuy organizan hacia Córdoba por la visita del papa León XIV. Explicó que hay varias propuestas de peregrinación y que algunas incluyen visitas a lugares vinculados con el Cura Brochero.
Además de los contingentes que salen desde la Catedral, otras parroquias armaron sus propias comitivas. "Hay dos o tres parroquias que han organizado ya por su cuenta varios colectivos con diversas propuestas", comentó Fernández, y precisó que algunos grupos comenzaron a viajar durante el sábado y el domingo.